Campaña Mundial para la Educación:

Todos los niños necesitan un maestro

Educared Peru.

El año pasado, la Campaña Mundial para la Educación movilizó a cinco millones de niños, padres, docentes y activistas en más de 100 países en torno a la llamada ’Envíe a mi amigo a la escuela’. Como resultado, en los principales acontecimientos políticos internacionales de este año (la Cumbre del G8 y la Cumbre Mundial del Milenio+5 de la ONU) se logró un fuerte respaldo del derecho a una educación de calidad, gratuita y obligatoria.

Lo que quizá sea más importante es que, en docenas de países, los dirigentes nacionales se pronunciaron a favor de un apoyo continuado a los objetivos de la Educación para Todos. Se prometieron aumentos en el presupuesto de educación en Costa de Marfil, República Democrática del Congo y Níger. Pakistán introdujo en Punjab la política de libros gratuitos y subvenciones para las niñas, y se comprometió a mejorar la infraestructura en 64.000 escuelas. Los ministros de Camerún, Sierra Leona, Sudán y Burundi prometieron suprimir las tasas escolares, y el gobierno de Filipinas se comprometió a contratar a un mayor número de docentes. Estos compromisos, y otros semejantes en todo el mundo, representan un progreso crucial hacia la consecución de la EPT antes de 2015.

’Son los docentes por encima de cualquier otro colectivo, quienes determinan las actitudes y quienes conforman las ideas y aspiraciones de una nación.’
Julius Nyerere, El poder de los docentes, 1966

Los docentes son la clave de cualquier sistema educativo; los centros escolares, los libros y las aulas carecen de utilidad sin un docente. En todo el mundo, millones de docentes, la mayoría mujeres, trabajan sin descanso con salarios paupérrimos para educar a la siguiente generación. Maestras como por ejemplo Nellie Kumambala de Malawi, que da clase a más de 100 niños, por un salario de 40 dólares mensuales. Todos recordamos a nuestro docente favorito: la persona que nos inspiró y nos ayudó a ser lo que somos. Los docentes ayudan a formar las mentes del futuro. En todo el mundo, se necesitan millones de docentes; el próximo trabajo de investigación del Instituto de Estadística de la UNESCO mostrará que desde el momento actual al año 2015, se necesitarán entre 15 y 22 millones de docentes para lograr los objetivos de Educación para Todos.

Los docentes, que antaño eran miembros respetados de sus comunidades, están saturados de trabajo, desmoralizados e infravalorados. Los docentes de Zambia reciben el mismo salario en 2006 que el que recibían en 1975, lo que no les permite mantener a sus familias. Sin embargo, las pruebas sugieren que, lejos de ser una cuestión prioritaria para los políticos, los docentes siguen en el último puesto en cuanto a inversión y atención. Como resultado, la profesión de la enseñanza está explotada y mal remunerada, lo que conduce a que los docentes abandonen masivamente. El VHI/SIDA influye poderosamente en esta situación, causando más fallecimientos de docentes en algunos países africanos que los que se forman cada año.

En vez de ayudar, los países ricos ’roban’ a los docentes de los países pobres para fortalecer sus propios sistemas educativos, y además fracasan en aportar la ayuda prometida para apoyar los planes educativos de los países pobres. El Banco Mundial, en lugar de respaldar a estos docentes heroicos, opta por dar una imagen de villanos, perezosos, absentistas e ineficaces. Apoya el debilitamiento de la profesión de la enseñanza al alentar la contratación de ’paradocentes’ no cualificados. El FMI contribuye con sus estrechos criterios a que los gobiernos no contraten a un mayor número de docentes.

El año pasado, los países ricos, bajo la presión de los activistas de todo el mundo, se comprometieron a incrementar la ayuda en 50 mil millones de dólares antes de 2010. Si
cumplieran con este compromiso y se destinara directamente a la enseñanza, todos los niños podrían ir a la escuela y recibir clases de un docente cualificado. Lamentablemente, hasta el momento, los países ricos han fracasado completamente a la hora de cumplir con este compromiso. El año pasado, el 95% del incremento de la ayuda se destinó al alivio de la deuda iraquí. La ayuda a la educación sigue siendo una fracción de que lo que debería ser. Por otra parte, la ayuda a la educación se gasta en gabinetes de consultoría; el 100% de la ayuda estadounidense a la educación se compone de este tipo de asistencia técnica.

2006 es el año en el que la comunidad internacional debería poner solución a este enorme error. Como primer paso, en las Reuniones de primavera del Banco Mundial/FMI, los ministros de finanzas deberían pedir perdón por malgastar la ayuda y decepcionar a los niños de todo el mundo. Deberían adquirir el compromiso inmediato de reunir el incremento de la ayuda a la educación prometida, y de respaldar a largo plazo la contratación de los docentes necesarios. Haciéndose eco del enorme éxito de las campañas de años anteriores, la CME sigue ejerciendo presión sobre los gobiernos y la comunidad internacional, insistiendo en la retirada de los obstáculos para el logro de la EPT. Este año, los activistas de todo el mundo se unirán en torno al tema ’Todos los niños necesitan un maestro/a’, haciendo una llamada a los gobiernos nacionales y a la comunidad internacional para que garanticen la contratación y retención de un colectivo de docentes profesional y motivado, de manera que todos los niños tengan un docente cualificado, en un aula que no exceda de 40 alumnos. Sin un vasto contingente de docentes, adecuadamente respaldado y valorado por la sociedad, la humanidad no podrá alcanzar el sueño de la Educación para Todos.

01-07-07

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