Dónde está la educación del futuro?

NI CABLES DE ALTA TENSION

Por Jaime Roque Sánchez.

Hace unos días conversé con un trabajador de “Luz del Sur”, que se desempeña en el área del tendido de cables de alta tensión, que me señaló que realizar el tendido de cables requiere de gran técnica, dado que se debe tener cuidado que el cable no cuelgue haciendo una curva abierta de forma parabólica, porque pondría en peligro el tránsito peatonal, vehicular, o los  techos de las  viviendas.

El trabajador me informó que el cable es de aluminio, en aleación con otros metales, porque el cobre es demasiado caro para las distancias del cableado tendido. Pero lo que me llamó la atención fue el hecho de que el cable de alta tensión no se fabrica en el Perú. Con sorpresa le pregunté: ¿Dónde lo fabrican? Mi asombro fue mayor al escuchar la respuesta: Venezuela.

La perplejidad que me causaba la conversación no fue tanto, por lo que hoy se habla de Venezuela, RCTV y Hugo Chávez. Si no porque una vez más, comprobaba por enésima vez que nuestro país no tiene capacidad para afrontar la demanda de tecnología de punta. No sólo los dueños de “Luz del Sur” son nuestros vecinos, los chilenos; además de ello, los insumos que requieren algún tratamiento de la revolución industrial, como los cables de alta tensión, son también importados. ¿No se suponía que hemos pasado de la cuarta ola a la quinta ola o a la era del conocimiento y la revolución científico-tecnológica.

Somos un país de servicios, de economía terciaria, exportador de materias primas, con grandes riquezas minerales en diversas regiones de nuestro país, pero sin el adelanto científico ni la tecnología para su tratamiento, por el contrario, éstas son aprovechadas y saqueadas por las grandes empresas mineras explotadoras, bajo el amparo y protección  del actual  gobierno, que sin ápice de dignidad y soberanía, pasa el sombrero para pedir regalías mineras, en  una actitud de sometimiento. Sólo así se entiende el disparate: “las riquezas mineras son para ser explotadas y los que se oponen son desfasados del avance y la modernidad”.

Dónde está la revolución científica tecnológica en nuestro país, dónde se manifiesta con su esplendor. ¿La ubican ustedes en la salud, la educación o el agro? El periodista argentino Openheimer, en su libro “Cuentos Chinos”, señala que en 50 años los países que estarán en mejores condiciones económicas y de un alto nivel de vida para sus ciudadanos, son: EEUU, Japón, China y el bloque de la UE, los demás países de América del Sur y  del África no aparecen, no se vislumbra un crecimiento y despunte en su proyección. Es la visión neoliberal que analiza el panorama internacional.

Pero el cambio real debe empezar por despertar, potenciar y ubicar adecuadamente nuestras propias fuerzas, por ejemplo, cuando se produjo el asesinato de los estudiantes universitarios en EEUU, con la muerte de un estudiante peruano, se pudo conocer que allí había dos estudiantes peruanos más, que estaban estudiando doctorado en matemática. Así como ellos, muchos otros estudiantes en diversos países no son aprovechados para mejorar la calidad educativa en nuestro país. Sucede, en muchos casos, que al retornar a nuestro suelo, actuarán sólo en el área de la docencia, cuando su labor principal debería ser la investigación científica.

Una de las razones fundamentales del atraso de la educación en nuestro país, es que hay poca pero muy poca investigación científica. El Estado peruano no la promueve ni le interesa. Podemos salir de la crisis, por supuesto que sí, de ello debemos estar convencidos con iniciativa y creatividad como lo tenían nuestros ancestros, los antiguos peruanos, como los de la cultura Caral. Hasta pronto, el autentico cambio está por llegar, prepárate.

01-07-07

www.tercaopinion.org