García
mató a la pobreza
AHORA SE EXTERMINAN LOS POBRES
Por: Óscar Torres |
Como si estuviéramos en el mejor de los
mundos, el ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza,
informó que el Producto Bruto Interno per cápita de
Perú superaría los 6,000 dólares en el 2011,
monto mayor a los 2,000 dólares de los últimos 10
años.
Es decir, que los peruanos podemos estar seguros
de que pronto pasaremos como por un tubo al segundo y, por qué
no, al primer mundo, como sueña Alan García. Es tan
rápido el crecimiento de las cifras que Carranza destacó
que en menos de una década se habrá multiplicado por
tres el PBI per cápita. “Para entender la magnitud
de este crecimiento, deberíamos imaginar qué pasaría
si con nuestro gasto, y con nuestros patrones de consumo, nuestro
sueldo se multiplicara por tres en un período corto de tiempo”,
afirmó.
Como lo escuchan peruanos y peruanas. Adiós
desocupación, adiós sueldo mínimo. Y habrá
qué preguntar qué hacen esos niños y ancianos
vendiendo caramelos en los micros. O esas chicas que se prostituyen,
si solo hay que conseguir empleo para que se tripliquen los ingresos.
Entonces, ¿para qué viajan al exterior tantos incautos?
¿Para que le metan una patada en el fondillo los policías
españoles, italianos o gringos?
Carranza no cabe en su gozo con las cifras. Así,
afirmó que la inversión privada respecto al Producto
Bruto Interno (PBI) está creciendo significativamente, ya
que en 2007 cerró en 18.4 por ciento y la tendencia es que
siga incrementándose. Para 2011, la inversión privada
debe llegar a 23.9 por ciento respecto al PBI y si a esto se añade
un crecimiento de cuatro y cinco por ciento de la inversión
pública, la inversión total llegaría a 30 por
ciento, indicó. “Esto nunca antes se había visto
en el país”, resaltó durante una conferencia
en Palacio de Gobierno.
Es decir, estamos en el país de las maravillas.
Y así ¿quién quiere paro nacional? Únicamente
los subversivos o Polay que está en la cárcel y a
quien acaban de elevar la pena los valientes magistrados de la Corte
Suprema, los mismos que exculparon a Dionisio Romero y a Genaro
Delgado Párker por sus negociados con Montesinos.
Como lo afirma el presidente del Consejo de Ministros,
Jorge del Castillo, quienes ponen en duda las cifras de reducción
de la pobreza lo hacen “sin argumentos en la mano”.
“No faltan los escépticos, los críticos o los
que simplemente, sin ningún argumento en la mano, ponen en
duda los resultados. Hemos visto hasta editoriales críticos
(…) y no se ponen a reflexionar ni un minuto qué cosa
es lo que está pasando en diversos lugares del país”.
Estamos desinformados señores y señoras.
Del Castillo afirma que en el caso de la costa
urbana la reducción de la pobreza se explica por el crecimiento
de actividades como el comercio, la construcción y manufactura;
mientras que en la costa rural es la actividad agroexportadora,
aquella que tiene salarios menores al ingreso mínimo, jornadas
mayores a las 12 horas y son temporales. Qué prospero es
el país, Dios mío.
En la sierra urbana, añade, la pobreza se
reduce por efecto de la minería, la construcción de
obras públicas, como la Interoceánica, y la electrificación;
en tanto que en la sierra rural por la aplicación de los
programas sociales, las obras públicas e, incluso, los programas
de reparación. O sea que los paros de los mineros son por
contar con mayores granjerías, las protestas ambientales
por sacarles el jugo a las mineras y así por el estilo.
En la selva urbana, según Del Castillo,
el crecimiento económico es explicado por la actividad petrolera,
el incremento notable del turismo, la explotación maderera;
mientras que en la selva rural la pobreza se reduce por efecto de
las inversiones en exploración petrolera, la construcción
de la Vía Interoceánica y la agroexportación
de productos como el café y el cacao. “Así que
no hay peor ciego que el que no quiere ver”.
Y claro, para darle certificación a la medición
del INEI que señala la reducción de la pobreza en
cinco puntos afirma que es avalada por el Banco Mundial y dos universidades
peruanas. “Los expertos, tanto del Instituto de Desarrollo
y de Investigación de Francia, de Grade, de las universidades,
del Banco Mundial, PNUD y del BID, son elementos sumamente importantes”.
¿Y quién dice que no? Si ellos son parte del engaño.
Como lo han señalado diversos analistas,
el sujeto que tiene a su cargo el manejo de las cifras es Renán
Quispe, un personaje que fue capaz de hacer un censo echando al
tacho el anterior, para servir al interés de Alan García
de confundir las cifras del gobierno anterior. Quispe afirma que
las familias que sobrepasaron los 229.4 soles de gasto mensuales
ya no son pobres y los que gastaron 121.2 soles dejaron la pobreza
extrema. Qué tal genio, ni Friedman lo hubiera hecho mejor.
Y este argumento se usa precisamente ahora que
todo el mundo reclama por los aumentos en los precios de los alimentos
básicos, como el pollo, la leche, el aceite, el arroz y otros,
que golpean duramente la economía popular. Como explica Farid
Matuk Castro, ex jefe del INEI, las mediciones oficiales de pobreza
aplicadas entre 1995 y 2004, consideraban como población
de referencia a un quinto de la población total, que estaba
ubicada entre el 30% y 50% de la pirámide de ingresos. Ahora,
en cambio, se considera a dos quintos de la población de
referencia y la ubica entre el 18% y 58% de la pirámide de
ingresos.
“Este cambio metodológico, desde un
punto matemático, necesariamente reduce la pobreza, porque
reduce el valor de la línea de pobreza”, señaló
Matuk, quien explicó que el cambio metodológico hubiera
sido detectado si los programas de computo no se mantuvieran ocultos.
“Ha pasado más de un año y el INEI no los da
a conocer”.
En todo caso, como lo afirma Jorge Acosta, director
del Averno, local allanado por la policía y los esbirros
del alcalde Castañeda en busca de subversivos, si se ha reducido
la pobreza es porque los pobres deben estar muertos.
Publicado: 30/05/2008
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