Medioambiente
pintado en la pared
UN MINISTERIO SIN PODERES
Por: Mario Tejada
Alguien, que no fue Antonio Raymondi señaló:
“El Perú es un mendigo sentado en un banco de oro”.
En estos años, los neoliberales peruanos -lo de peruanos
es un decir- como loros repitieron lo que sus ideólogos extranjeros
señalaban: las riquezas naturales no valen nada, el valor
se encuentra en el conocimiento; Japón sin poseer riquezas
es una potencia, el Perú es sinónimo de miseria. Ahora,
los sabelotodos, los que intentan imponer un pensamiento único,
tiene que retractarse, porque la energía, en otra palabras
el petróleo, los alimentos y el agua, comienzan a revalorarse,
y sus precios a ponerse por las nubes.
Los organismos internacionales, entre ellos el
Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial han empezado a
llamar la atención sobre esta cruda realidad, y ante el panorama
de que la subida de precios de los alimentos y la escasez de agua
pueda provocar rebeliones incontrolables en los hambrientos pueblos
del Tercer Mundo y pierdan el poder que tienen sobre ellos, ha comenzado
a ponerse de moda la problemática del medioambiente. Los
que mandan han llamado la atención a sus subordinados para
que en sus respectivos países implementen leyes y organismos
que bajo su amparo, las empresas transnacionales sigan depredando,
ahora si podemos llamarlas, nuestras riquezas.
En este contexto el gobierno aprista ha creado
el Ministerio del Ambiente, pero sin poder para que nunca llegue
a la gloria. Por ejemplo, todo lo relacionado a la minería,
queda en el ministerio que lleva su nombre, tampoco tiene facultad
para sancionar y la problemática del cultivo de la coca sigue
quedando en manos de la policía. Lo triste, es que el Primer
Ministro de este ministerio Rey que reina pero no gobierna, es un
pionero de la ecología en nuestro país, Antonio Brack,
y todo parece indicar que está confundiendo la labor de una
ONG con la del ministerio, en sus declaraciones ha insistido que
tiene el apoyo de los países europeos para realizar un fuerte
trabajo de capacitación.
Casi nada podemos esperar de un ministro que declara
que su ministerio no será sancionador, donde existe una cultura
de incumplir las leyes y el poder judicial y la policía están
corrompidos. Cuando el Presidente declara que hay que desalojar
a todos villorrios y crear ciudades de 10 000 habitantes; cuando
se grita a los cuatro vientos que la clave para el desarrollo del
país es la inversión extranjera y su tecnología
y se ignora los conocimientos nativos; cuando no existe una política
para resguardar la Amazonía siendo el lugar del planeta donde
existe las mayores reservas de agua; cuando se sigue insistiendo
que debemos seguir un país minero y, por último cuando
el mismísimo Antonio Brack declara que se señalaran
los terrenos para el cultivo de transgénicos. Ya sabemos
sin ser magos cual será el destino de nuestra biodiversidad.
Tampoco hemos escuchado o leído declaraciones
de cuál será la posición del Perú en
los organismos internacionales, referente a los culpables de la
hecatombe que es el envenenamiento de nuestro planeta: los Estados
Unidos, Europa y en estos últimos años el nefasto
rol de la China y la India. En Brasil acaba de renunciar como Ministra
de Ambiente la destacada ecóloga Marina Silva, miembro del
Partido de los Trabajadores y fiel seguidora de Lula. ¿Cuántos
Chicos Mendes y Barbara de Achille tendrán que ocurrir el
en Perú para que renuncie Don Antonio Brack?
Publicado: 23/05/2008
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