La
hora de la resistencia
LA CUMBRE ALC-UE Y LA AMAZONÍA
Por: Róger Rumrrill | Kanatari
Más allá del show mediático
del presidente García, del caos vehicular y del encarcelamiento
de Lima “como un ensayo de la criminalización del movimiento
social”, como dijo el economista Hugo Cabieses en el balance
que el citado experto y el suscrito efectuamos la noche del miércoles
21 en la Casa Museo Mariátegui en Lima sobre la V Cumbre,
es pertinente preguntarse qué beneficios, lecciones y promesas
ha dejado esta cita internacional al Perú y sobre todo a
la Amazonía.
Para un sector duro de la oposición, la V Cumbre ha sido
un “saludo al banderín”, sin ningún resultado
concreto, positivo y de beneficio para los peruanos. En la otra
orilla, algunos funcionarios del gobierno creen haber tocado el
cielo con esta cita. David Lemor de Proinversión ha dicho
que el gobierno ha asegurado inversiones por un monto de mil millones
de dólares, aunque hasta ahora el funcionario gubernamental
no ha dado los nombres de las empresas o gobiernos que han prometido
esa millonaria inversión.
Ubicándonos en un justo medio, diremos que la V Cumbre no
ha sido inútil. Las agencias de viaje, el transporte terrestre
y aéreo, los hoteles y restaurantes hicieron su agosto. El
Municipio de Padre Abad, que me invitó a presentar en Aguaytía
la “Gran Enciclopedia de Ucayali”, pagó 300 dólares
a “Lan Chile” por mi pasaje sólo de ida de Lima
a Pucallpa la noche del miércoles 14 de mayo. Los precios
del transporte terrestre a provincias alzaron vuelo hasta alcanzar
incrementos escandalosos del 200 a 300 por ciento. El Perú,
habitualmente ignorado en la gran prensa estadounidense y europea,
ganó espacios en los medios que sólo había
tenido durante la sangrienta guerra de Sendero Luminoso y más
recientemente con el terremoto de Ica.
El blindaje del sistema neoliberal
Pero la Cumbre de América Latina, el Caribe
y la Unión Europea (ALC-UE) no sólo fue eso. Fue algo
más. Fue una reunión donde los Gobiernos y los organismos
multilaterales reafirmaron su decisión de no tocar ni con
el pétalo de un rosa al sistema neoliberal, blindándole
férreamente ante cualquier amenaza de cambio e incluso de
críticas. Por eso el gobierno de Alan García no ahorró
adjetivos utilizando a su prensa mercenaria para demonizar la Cumbre
de los Pueblos.
Esa misma prensa, igual de servil y rentada que con Fujimori, fue
la encargada de difundir verdaderos psicosociales para convencer
a la mayoría de los peruanos que el modelo neoliberal es
perfecto, que no necesita ninguna corrección ni cambio en
sus extravíos, sus excesos, sus asimetrías y sus inequidades.
Próximos al evento, la televisión pasó reportajes
de los nuevos ricos del Perú, donde desfilaron los Añaños,
los Flores, los Páucar, esos nuevos ricos nacidos en algún
pueblo remoto del interior del país y que construyeron sus
fortunas vendiendo papas, gaseosas, o comida en carretillas. Pero
los ricos que mandan en este país fueron ocultados: las multinacionales
petroleras y mineras, el sistema financiero y los otros.
El mensaje que transmitían esos reportajes era muy nítido
y aleccionador: todos podemos ser ricos en el Perú. Todos
podemos ser como Añaños, Flores y Páucar. Sólo
hay que trabajar. Hay que dejar el sistema como está. Las
huelgas, los paros, las rebeldías, las protestas, sólo
impiden que todos seamos ricos. Y para dorar la píldora,
el heredero del Grupo Romero apareció escribiendo en dos
periódicos de Lima, uno de derecha y otro de izquierda, presentándose
más o menos como un miembro de la sagrada familia. En el
mismo momento en que al hombre más rico del Perú el
gobierno de Alan García le entregaba mediante la Resolución
Suprema 255-2007-AG, 3000 hectáreas de tierras cultivadas
hace mucho tiempo por un centenar de campesinos en Barranquita,
en Lamas, en la Amazonía, para la producción de biocombustibles
a gran escala.
La cumbre de las contradicciones
Por eso suena contradictorio y hasta cínico
el discurso de los mandatarios que concurrieron a la V Cumbre y
los 57 acuerdos de la “Declaración de Lima”,
cuyo contenido en un 90 por ciento está dedicado a hablar
de la lucha por la “cohesión social y contra la pobreza
y el cambio climático”.
¿Pero acaso el sistema neoliberal tal como lo conocemos en
el Perú no es una verdadera fábrica de pobres, de
desigualdad y exclusión? ¿No es acaso la llamada economía
moderna, aquella en que las grandes empresas mineras, petroleras
y madereras obtienen montañas de ganancias a costa de destruir
el planeta con la tala masiva de bosques, las emisiones de gases,
la erosión y contaminación de los suelos agrícolas,
de los ríos, lagos y mares?
La Cumbre ALC-UE y la Amazonía
Es este modelo económico que la V Cumbre
ALC-UE acaba de blindar una vez más, el mismo el que ahora
se empeña en abrir el mercado de tierras y privatizar la
Amazonía con un objetivo: vender las tierras amazónicas
de indígenas y ribereños a las grandes empresas nacionales
y extranjeras para la producción de biocombustibles, commodities
(soya, cacao, café, petróleo, gas) y como sumidero
de carbono.
La “Ley para el otorgamiento y aprovechamiento de restingas
o tierras inundables” y el “Decreto Legislativo 1015
que unifica los procedimientos de las Comunidades Campesinas y Nativas
de la Sierra y de la Selva con las de la Costa, para mejorar su
producción y competitividad agropecuaria” promulgadas
como parte del proceso de implementación del Acuerdo de Promoción
Comercial Perú-USA, más conocido como TLC, son dos
claros e inobjetables ejemplos de lo el presidente García
se propone hacer con la Amazonía como el nuevo y alucinado
converso de la doctrina neoliberal.
La hora de la resistencia, propositiva, inteligente, pacífica,
unitaria, ha llegado para la defensa de la Amazonía.
Publicado: 23/05/2008
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