La esclavitud moderna

TRABAJO INFANTIL EN LAS MINAS DE PERÚ

Por: Anna Ensing

La OIT estima que cerca de 50,000 niños/as y niñas peruanas en Perú participan en la industria minera. Perú ha ratificado dos convenciones de la OIT: la convención 138, que estipula la edad mínima de trabajo; y la 182, la cual refiere a las peores formas de trabajo infantil y establece una edad mínima de 18 años para los trabajos relacionados a la minería. Existen también leyes nacionales relativas al trabajo minero; las mismas establecen un mínimo de 16 años para el trabajo minero. No obstante estas leyes también estipulan que a personas menores de 18 años no les esta permitido trabajar durante la noche, bajo tierra, llevando cargas pesadas o substancias toxicas. Nuestra intención en esta investigación fue la de diseccionar el sector minero para establecer todas las actividades que pueden ser peligrosas para niños/as. Ahora se puede determinar hasta que grado el sector es representativo de las peores formas de trabajo infantil y luego si la legislación actual es apropiada.

Condiciones de vida y de trabajo de los niños/as en la minería
Las dos aldeas mineras que estudiamos son Santa Filomena (en el departamento de Ayacucho) y la Rinconada (en el departamento de Puno). Ambas son aldeas de inmigrantes que surgieron como resultado puntual de un súbito interés en la minería de oro. Los inmigrantes eran predominantemente pobres procedentes de las áreas aledañas. Para estos inmigrantes la minería artesanal de oro, por falta de otras oportunidades, representaba una estrategia de sobre-vivencia. A diferencia de los habitantes de Santa Filomena son residentes permanentes, la mayoría de los habitantes de La Rinconada son residentes temporeros.

Las aldeas se encuentran en diferentes estadios de desarrollo pero carecen de servicios básicos y sociales. Los/las niños/as en ambas aldeas no cuentan con sistema de tubería para agua, ni de cloaca. En La Rinconada los/las niños/as viven en bajo condiciones climatológicas extremas (a 5400 metros por encima del mar) y carecen de servicios de salud apropiados entre otras cosas. Santa Filomena es una comunidad organizada, a diferencia de La Rinconada la cual carece de cualquier tipo de seguridad: violencia domestica y alcoholismo son algunos de los principales problemas de la aldea.

Por otro lado, el procesamiento artesanal en la minería de oro no utiliza de la tecnología avanzada y tiene por tanto efectos deletéreos para el ambiente en la Rinconada. Esto afecta particularmente a los/las niños/as, quienes necesitan para su desarrollo pleno un ambiente saludable y seguro con servicios de salud y educación adecuados.
Muy a pesar de las convenciones internacionales y la legislación nacional hay muchos niños/as trabajando en el sector minero y en una amplio abanico de actividades.

Mientras los adultos laboran principalmente en el guimbalete (procesando minerales) o dentro de la mina propiamente, muchos niños/as al igual que niñas se les encuentra clasificando o machacando minerales. Las condiciones de trabajo de los/las niños/as es pésima. La mayoría de los/las niños/as no cuenta con la protección adecuada inclusive cuando se internan en minas pequeñas o entran en contacto con mercurio. Para añadir las horas de trabajar suelen ser largas, particularmente para los jóvenes quimbalateros en Santa Filomena quienes trabajan un promedio de 72 horas a la semana. En la Rinconada los pallaqueros (las mujeres que clasifican los minerales) por lo general empiezan a trabajar en la noche, a veces con sus hijos/as a su lado.

Las actividades mineras tienen consecuencias muy serias para la salud de los/las niños/as. Su impacto en la salud se evidencia principalmente a largo plazo. Esto sobre todo en lo relacionado a los efectos negativos que el mercurio tiene en la salud de los/las niños/as. Otros riesgos relacionados al trabajo minero son el polvo en los pulmones, los accidentes ocasionados por piedras sueltas, y los gases tóxicos. Esto aparte, los adolescentes comentan que el trabajo en las minas es muy duro y agotante.

Las actividades mineras son fáciles de combinar con la educación. La mayoría de niños/as y adolescentes trabajan durante las vacaciones escolares. De igual forma, algunos niños/as ayudan a su padres por periodos cortos antes y después del colegio. El aprovechamiento educativo sin embargo no es muy alto por tratarse de un lugar que por ser tan remoto recibe maestros con muy poca motivación. A lo que se suma el hecho de que los/las niños/as que trabajan son mas propensos ausentarse por un día de la semana. A este respecto, los adolescentes de la Rinconada que trabajan son más propensos a trabajar tiempo completo en ves de estudiar.

Mientras que los/las niños/as mas jovencitos viven y trabajan en conjunto con sus familias, algunos adolescentes tienden a migrar solos a las aldeas mineras. Es mejor la situación de los primeros puesto que sus familiares los atiendan y cuidan mejor que otras personas. A diferencia de los que migran quienes están sujetos a todo tipo de abusos físico, y riesgos sociales y morales.

Dado el tipo de trabajo que realizan las consecuencias de la minería son mucho más negativas para los adolescentes. Los/las niños/as que trabajan en la Rinconada también están sujetos a graves problemas de salud causados por las inclemencias del tiempo. Niños/as que trabajan en las minas son más proclives a sufrir de problemas de salud y en menor grado, a tener un desempeño escolar pobre. En el caso de los inmigrantes el trabajo minero implica la ruptura familiar. No solo se trata de los/las niños/as que trabajan sino también de la totalidad de los niños/as de las aldeas que están expuesto a los graves problemas de contaminación ambiental que genera la minería o que igual están ligados a la falta de servicios básicos. Aun con mejores condiciones de vida e incluso la erradicación del trabajo infantil, el mero hecho de vivir en un aldea en donde se practica la minería artesanal supone efectos problemáticos para la vida de los/las niños/as.

Los/las niños/as carecen de de derechos esenciales, y por tanto el sector entero debe se catalogada como perores formas de trabajo infantil. En Santa Filomena los métodos han ido mejorando pero no lo suficiente. Los pobladores se proponen separar el área de trabajo del área de residencia, lo cual mejoraría significativamente las condiciones de vida de los/las niños/as. No obstante, los adolescentes continuaran desempeñándose en trabajos peligrosos.

¿Porqué trabajan los/las niños/as?
Hay varias razones porque los/las niños/as participan en la minería artesanal. Algunos padres optan por traer a su hijos/as al trabajo por falta de seguridad en la aldea y por desconfianza con relación a otros habitantes. El servicio de cuido existente es insuficiente, se encuentra muy lejos, o esta en muy malas condiciones. Por otro lado, los habitantes de las aldeas mineras son principalmente gente de las zonas rurales. Siguiendo la tradición rural los/las niños/as acostumbran ayudar a sus padres, ayuda además que es muy valorada. Por el hecho que no hay separación entre el lugar de trabajo y el lugar de residencia, es muy fácil que los/as niños/as ayuden en el trabajo de sus padres.

Los adolescentes usualmente trabajan para contribuir al ingreso familiar y para cubrir sus propias necesidades básicas. También para cubrir necesidades que no necesariamente se relacionan a la pobreza como la compra de ropa nueva o de un tocador de mp3. Esto último refiere principalmente a adolescentes que trabajan tiempo parcial. Otra razón por la que muchos adolescentes trabajan se desprende del hecho que son estos los que por lo general tienen la responsabilidad de costearse sus propios materiales escolares. Las familias grandes con madres solteras tienen mas necesidades financieras por lo que los/las niños/as que proviene de estas casas están mas propensos a trabajar. La presencia de escuelas en las aldeas mineras por un lado aporta a las oportunidades educativas de los/las niños/as, pero por otro lado hace mas factible que los padres traigan a sus hijos/as a la aldea y en tanto que estos entren a trabajar directamente en la minería o se expongan a los males ambientales que la minería genera.

La demanda del mercado de trabajo contribuye también a la proliferación del trabajo infantil. La informalidad y la cadena de producción elaborada ciertamente hace la cadena mas accesible para los/las niños/as. Dado a su alto nivel de informalidad, un mayor de niños/as se emplea en la cadena de producción de la Rinconada que en la de Santa Filomena. En esta aldea un parte importante de la cadena de producción esta formalizada y opera además con la ayuda de tecnología. La cadena de producción es más pequeña y más mecanizada por lo que requiere menos mano de obra diestra. Más aun, el área de Santa Filomena se benefició de una unión regional que representa y defiende los intereses de los mineros artesanales.

Las concesiones de las minas están en las manos de los mineros y las relaciones de poder son mucho mas equitativas que en la Rinconada. El trabajo infantil en Santa Filomena no es tan opcional ni el resultado de necesidad. En la Rinconada solo los contratistas están organizados mientras que los trabajadores no están organizados en absoluto.

Recomendaciones y Mejores Prácticas
Las dos comunidades se han beneficiado de proyectos de la OIT que fueron ejecutados por ONG’s locales entre otras iniciativas pequeñas. El propósito de estos proyectos es erradicar el trabajo infantil. La presencia de organizaciones locales y de organizaciones de trabajadores es importante para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los mineros y para erradicar el trabajo infantil.

Mientras el enfoque general de estos proyectos ha sido idéntico en ambas aldeas, algunos de los elementos son diferentes y esto ha supuesto resultados diferentes. Al parecer las aldeas dependiendo de sus características, responden diferente a la misma intervención. La intervención de la OIT en la aldea de Santa Filomena demostró la posibilidad de erradicar el trabajo infantil de forma parcial por medio de la formalización y la mecanización de algunas partes de la cadena de producción, y mejorando el bienestar de las familias mineras en el proceso. Como solo se formalizo y se trajo bajo control una parte de la cadena de producción, las partes restantes permanecen trabajar con adolescentes y niños/as. Estas partes son las de los quimbaletes, minas pequeñas y pallaqueos lejanos. Con el establecimiento de plantas de procesamiento se han remplazados partes de los quimbaletes y se ha logrado ofrecer mayores ingresos para solo una parte de los mineros. No obstante, esta inversión puede desembocar en la creación futura de una operación minera más grande que todos lo mineros podrían utilizar. Es también prometedor el plan de Santa Filomena que procura separar las áreas de trabajo y el entorno residencial. Esto incentivaría menos el trabajo infantil y reduciría los riegos a la salud causados por la contaminación.

La experiencia en la Rinconada demuestra por otro lado lo poco efectivo que resultan las iniciativas de sensibilización sobre el trabajo infantil cuando estas no se combinan con ayudas dirigidas a enfrentar necesidades estructurales tales como la seguridad y el ingreso familiar. Algunas madres reconocen los perjuicios del trabajo infantil minero, mas no ven otra salida ya sea por falta de cuidado infantil en la vecindad o porque se encuentran en aprietos económicos.

Una solución pueden ser la creación de formas alternativas de ingreso, pero estas tienen que generar un ingreso por lo menos igual al que se consigue trabajando en las minas de oro. Las mujeres que aprendieron costura combinan este trabajo con pallaquear puesto que les ofrece una fuente de ingreso relativamente rápida y segura. La intervención como se aplico en Santa Filomena no fue posible en La Rinconada por las forma en que están organizadas las relaciones de poder y la cadena de producción en esta aldea.

Con la mecanización de las minas en La Rinconada se beneficiarían económicamente los contratistas y no tanto los mineros. Los trabajadores estarían menos dispuestos a dejar de enviar a sus hijos/as a trabajar si no hubiese compensación. Y como en La Rinconada los obreros tienden a realizar el trabajo ellos mismos y la sin ayuda de una rama organizada, la participación de sus hijos/as es mucho mas fácil y difícil de controlar.

En base a investigaciones anteriores y actuales y los resultados de la presente investigación, hacemos las siguientes recomendaciones de cara a futuras intervenciones. Ya que las aldeas mineras están habitadas principalmente por inmigrantes, las intervenciones que enfocan las áreas originales tienen un efecto más bien preventivo. Para obtener mejoras significativas en las próximas intervenciones, se deben implementar las siguientes estrategias en su conjunto:

  • Las intervenciones que se enfocan en la cadena de producción han mostrado ser exitosas cuando se aplican bajo las condiciones apropiadas. Los cambios deben hacerse de forma tal que reduzcan el trabajo infantil a la vez que aumentan las condiciones de trabajo de los adultos. El proceso en Santa Filomena es ejemplar a estos efectos. Las intervenciones deben ejercer presión para que se legisle apropiadamente y se logre la organización de los trabajadores. En donde existen relaciones de poder relativamente igualitarias, la mecanización redunda en mayor ingreso económico. Se puede exigir que se respeten a las leyes si existen beneficios e incentivos para los trabajadores adultos.
  • Los centros de cuido de niños/as son necesarios para permitir a los padres que llevan sus niños/as a un lugar seguro mientras ellos trabajan. También el cuido de niño/ay el apoyo a huérfanos debe ofrecerse para prevenir que ellos trabajan para su sobre-vivencia.
  • Los métodos de minería deben cambiar para impedir que los/las niños/as entren en contacto con mercurio o que el mercurio afecte el ambiente en general. Se necesita ayuda técnica para emplear sistemas de procesamiento de minerales que no necesiten mercurio. Ya que los sistemas avanzados no se pueden utilizar para cantidades pequeñas de minerales, los mineros tendrán que formar cooperativas en vez de trabajar de manera individual. También se deben proveer préstamos bajo condición que se respeten las reglas sociales y ambientales. Esto promovería la entrada de nuevas inversiones y una mejor economía en las aldeas.
  • Las áreas residenciales se deben separar de las áreas de trabajo. Esto prevendría que los/las niños/as vivan en condiciones de vida dañinas, y limitaría los incentivos para que trabajen en las minas.
  • El caso de La Rinconada demuestra que las intervenciones deben tomar en cuenta las normas existentes en relación al trabajo infantil para que no sean rechazadas.
  • Un ofrecimiento escolar gratuito disminuiría la necesidad de los adolescentes de trabajar: una educación de calidad a su vez aseguraría que estos no terminen en ocupaciones peligrosas y de mano de obra no-diestra.
  • Bajo el CPETI se unen las fuerzas nacionales en contra del trabajo infantil y el conocimiento y la experiencia sobre este problema. Apoyar las intervenciones de este comité contribuiría a la unión de acciones en la misma dirección, lo cual aumentara el consenso y la sustentabilidad de las intervenciones.

www.tercaopinion.org