La
lucha continúa
SIGNIFICADO HISTÓRICO DEL 1º
DE MAYO
Por: Olmedo Auris Melgar*
El 1º de Mayo, DÍA DEL PROLETARIADO
INTERNACIONAL, está indisolublemente ligado a la lucha de
los trabajadores por sus derechos, pero particularmente a la conquista
de la jornada de 8 horas de trabajo. Aquí radica su significado
histórico para la clase obrera, a fin de que se reafirme
en su responsabilidad de clase dirigente de la transformación
social, de seguir luchando, junto a todos los explotados y oprimidos,
para terminar con la explotación, opresión, marginación
y humillación, a que nos somete a diario la dictadura del
capital, el Estado burgués, burocrático y represivo,
y sus gobiernos de turno.
El proletariado mundial debe rendir especial homenaje de admiración
y gratitud a los Mártires de Chicago, quienes fueron salvajemente
ahorcados por la voracidad, irracionalidad y bestialidad de la burguesía
estadounidense, por el Estado y gobierno yanquis a su servicio.
Como dice nuestro Amauta José Carlos Mariátegui, en
estas efemérides son aceptadas y acatadas las palabras del
viejo y siempre joven Marx: ¡Proletarios de todos los países,
uníos! Es la fecha internacionalista por excelencia. Es el
Día de Unidad del proletariado mundial, que reúne
en un inmenso Frente Único internacional a todos los trabajadores.
El 1º de Mayo nos obliga a un balance de la situación
de la clase trabajadora. Y la historia se ha encargado de demostrar,
irrefutablemente, que el sistema capitalista, su perverso modelo
neoliberal en curso y el actual gobierno, convertido en el celoso
y solícito "perro guardián" de los grandes
empresarios y las transnacionales, jamás garantizarán
una vida digna, humana y civilizada a los trabajadores, ni la soberanía
para nuestra Patria. Nuestros derechos siguen conculcados, la múltiple
demanda laboral y social sigue sin solución; mientras el
gobierno aprista sigue ahogando con más represión,
con sangre y fuego, la justa lucha de los trabajadores y el pueblo
por demandas que incluso fueron asumidas hipócritamente por
el presidente García cuando era candidato.
Nadie niega que los avances científicos y tecnológicos
influyeron en el aumento de la productividad y la organización
de las empresas capitalistas, pero ellas no han modificado la esencia,
ni la naturaleza expoliadora y opresiva del sistema capitalista,
que es cada vez más agresiva y antihumana. Tampoco ha modificado
la relación entre el capital explotador de una ínfima
minoría y el trabajo asalariado de las grandes mayorías.
Y los cambios que introdujo compulsivamente la dictadura mafiosa
fujimontesinista con las denominadas “reformas estructurales”,
agudizaron estas contradicciones al extremo de que se liquidaron
nuestras conquistas logradas mediante incesantes luchas a lo largo
del siglo pasado.
Los trabajadores peruanos debemos reafirmarnos
en el principio rector del reconocimiento y práctica de la
Lucha de Clases y en los principios del Sindicalismo Clasista, para
no perder de vista nuestro rol histórico, el de construir
una sociedad nueva, distinta, solidaria, profundamente humana, socialista.
Los trabajadores peruanos, artífices del crecimiento económico
y el desarrollo del país, merecemos un presente y un destino
diferentes; y para lograrlo necesitamos organizarnos mejor, sobre
la base de la unidad más amplia de nuestro pueblo, para juntos
lograr nuestra definitiva emancipación.
Así nos lo enseña el Amauta Mariátegui:
"Un proletariado sin más ideal que la reducción
de las horas de trabajo y el aumento de los centavos del salario,
no será nunca capaz de una gran empresa histórica."
Hoy, nuestras responsabilidades son mayores que las de ayer. No
se trata sólo de la lucha reivindicativa. Se trata de asumir
como nuestra la lucha política, pues 187 años de vida
republicana, dirigida por clases dominantes apátridas y parásitas
que profundizaron la dependencia, el atraso y el oprobio, nos plantean
metas históricas.
Los trabajadores clasistas tenemos el honroso deber
de asumirlas, despojándonos de todo tipo de caudillismo,
sectarismo y mezquindad, poniendo por delante los fervorosos anhelos
de las grandes mayorías y el destino histórico de
nuestra querida Patria.
Los trabajadores peruanos rendimos homenaje a nuestros mártires
de la lucha por un Perú Nuevo en un Mundo Nuevo. Nos inclinamos
reverentes ante la memoria de José Carlos Mariátegui,
Jesús Alberto Páez, Horacio Zeballos Gámez,
Saúl Cantoral Huamaní, Pedro Huilca Tecse e Isidoro
Gamarra Ramírez, entre otros dignos representantes del proletariado
y pueblo peruanos.
*Vicepresidente de la CGTP
www.tercaopinion.org |