| |
 |
En coro con fuji-montesinistas:
TRAIDORES, GRITAN ¡TRAICIÓN!
Por: Ismael León Arias |
El presidente García acusó de traidores
a la patria a los directivos de APRODEH, por haber confirmado al
Parlamento Europeo que el MRTA es un grupo terrorista actualmente
desactivado, sin dejar de advertirles que mantener esa calificación
podría servir al gobierno actual para acusar y encarcelar
opositores. Tal como ha ocurrido –afirmo yo- con la poeta
Melissa Patiño y sus siete amigos.
García Pérez, el hombre que trastocó
en óbolo voluntario de las mineras su engañosa promesa
de elevar impuestos a sus ganancias, se rindió ante la ira
que le causan quienes cumplen con su deber; es decir, quienes no
han traicionado.
¡Traición!, repitió Luis Giampietri,
marino, hoy vicepresidente que vive en olor de inocencia para quienes
han olvidado que trabajó en el SIN de Montesinos, antes de
sumarse al Chimpum Callao de Alex Kouri, para compartir el gobierno
y sus ventajas con Alan García. Perdone la crudeza, almirante
Miguel Grau.
Y no faltaba más: ¡Traición!,
vocifera La Razón, periodicucho cuyo dueño cobraba
elevadas sumas giradas por ese paradigma de la infamia de apellido
Montesinos, quien a través de Pepe Olaya arrojaba titulares
del SIN a las cuevas de la prensa doberman. Disculpen la suciedad,
amables lectores.
Pagar, hay que pagar
Ese viernes 25, cuando García desbordaba incontinencia verbal,
el ministro Luis Carranza informaba que Perú pagará
por adelantado US$ 1,100 millones de su deuda con el BM y el BID.
¿Traición al “cambio responsable”? No,
esa tarde se supo que Carranza prepara con García otros pre-pagos,
para el segundo semestre.
¡Estamos ante una traición insoportable!,
se revuelca de ira Luis Alva Castro, ministro del Interior, responsable
político de encubiertos crímenes policiales de por
lo menos ocho campesinos; hombre que durante su gobierno ha enrolado
en planillas estatales a Víctor López Orihuela, colaborador
de Carlos Arana, enlace a su vez con Agustín Mantilla, cuyas
huellas nos llevan –otra vez- a Montesinos.
López Orihuela, el mismo que durante la
gestión de Hernán Garrido Lecca en Vivienda fue el
secretario general del ministerio, encargado de comprar contenidos
periodísticos para alimento de la prensa chicha. Vayan anotando:
Alva Castro- López Orihuela- Mantilla- Arana- Montesinos.
¿Alguien habló de lealtades?
Sigamos refrescando a olvidadizos. Agustín
Mantilla es el mismo que en 1979 fue
secretario personal y asesor del constituyente Alan García,
en cuyo primer gobierno –julio 1985-julio 1990- se desempeñó
como vice ministro y luego titular del Interior. Sí, el mismo
Mantilla que en 1995 fue elegido congresista y desde ese cargo se
sumó a la banda fuji-montesinista para bloquear cualquier
investigación sobre crímenes de su gobierno, como
los de Cayara y El Frontón.
Un par demilloncitos Retrocedamos un poco. No olvidemos que seis
meses después de terminado el primer gobierno de García
Pérez, se conoció la existencia de unas cuentas en
el Union Bank of Switzerland (UBS), de 2.5 millones de dólares
a nombre de Agustín Mantilla. El compañero nunca pudo
explicar cómo tenía esa suma. ¿Cuando abrieron
esas cuentas?: Entre diciembre de 1990 y enero de 1991.
¿Y quién no recuerda el video que
muestra a Alan García con Mantilla, en Bogota, en 1999, meses
antes que se realizara la entrega de esos 30 mil dólares
en las oficinas del SIN de Montesinos, para la campaña electoral
del 2000? En el exilio, como en el reparto, hermanos. Sin traiciones.
Sigamos, a riesgo de “traicionar” la
paciencia de los lectores. Ese Mantilla es el mismo al que la dirigencia
aprista no tardó en separar por ese ampay, pese a que dijo
que actuó por su cuenta. Ese video se difundió a los
pocos días que García iniciaba la campaña que
luego perdería ante Toledo.
Finalmente, sin ánimo de ser exhaustivo,
el martes 4 de junio del 2007, Caretas descubre un almuerzo reservado
en un restaurante miraflorino. ¿Los comensales?: Agustín
Mantilla, Oscar López Meneses, ex brazo derecho de Montesinos,
un general activo apellidado Vértiz y un abogado de nombre
Javier Ríos, a quien todos pretendían incorporar al
Tribunal Constitucional.
Apristas, fujimoristas, montesinistas. ¿Traición
a la memoria de Haya? ¿Copia depreciada del almuerzo del
mismo Haya con Manuel Odría, Eudocio Rabinez y Julio de la
Piedra? Aquella vez fue la “convivencia” en acción,
el necesario “sacrificio” para impedir la reforma agraria
y la recuperación del petróleo de Talara. Ahora discuten
cómo amarrarse a la mamadera. ¿Quién habla
de traiciones? Lobys, le dicen.
www.tercaopinion.org |