José
Antonio Chang:
DEL “ÉXITO” PASAJERO
A LA DESGRACIA PERPETUA
Por: Jimmy Calla Colana
Ahora todos sabemos lo que el actual ministro de
Educación guardaba como el mayor secreto de su sinuosa trayectoria:
fue echado (estar obligado a retirarse por reiterada incompetencia
académica es lo mismo) de la Pontificia Universidad Católica
del Perú por incompetencia contumaz, por su reiterada incapacidad
ante la exigencia de estudios e investigación que toda Universidad
seria exige.
Quienes conocieron en sus épocas de universitario
a este individuo, emblema de la mediocridad junto a la infamia,
recuerdan que Javier Diez Canseco tuvo una ardorosa polémica
con Carlos Roca, otro aprista de triste recordación; y que
Javier fue tan demoledor con sus argumentos, que estos farsantes
salieron del recinto universitario “con la cola entre las
piernas”. El susodicho Chang, cobarde y matón además
de mediocre, no tuvo más salida que decirle “¡cojo!”
a quien los había derrotado tan ignominiosamente, lo que
seguramente causó a Javier carcajadas y desprecio... Es lo
mismo hoy hace con su Presidente-patrón: ofendernos como
“comechados” e “incapaces” a los maestros
peruanos.
Sería bueno que las autoridades de la PUCP
informen oficialmente sobre este fracasado ex alumno, que cuando
hizo Estudios Generales, en Ciencias, con código 19750184
-como está consignado en su carné universitario- ;
este José Antonio Chang Escobedo desaprobó en
Ciclo 1975-I
Química Básica: 9.9
Lenguaje 1: 9.3
Matemática 1: 8.3
Matemática 2: 8.2
Matemática 3 5.6
1976-I
Física 1: 8.8
Comp Mat Básica 1: 7.2
Análisis Matemático: 6.1
Dibujo y GDI: 4.7
1976-II
Física 1: 7.5
Comp Matemático Básica 1: 10.6
Análisis Matemático: 9.6
Dibujo y GDI: 8.5
1977-I
Física 1: 9.6
Comp Matemática Básica 1: 9.2
Análisis Matemático: 8.8
Dibujo y GDI: 10.1
O sea, y empleando el lenguaje de Ajá (uno
de los diarios favoritos del MED), Chang “es más burro
que el asno”, claro que con las disculpas de los animales.
José Antonio Chang Escobedo (a) El Chino,
nunca perteneció al tercio superior: él es, y siendo
generosos, símbolo del décimo inferior; por ello,
sus chanchadas definitivamente no pasarán. Es así
que tuvo que entrar “por la ventana” a la Universidad
Villarreal, por supuesto que con ayuda de su padre, Eugenio Chang,
quien era Decano de la Facultad de Educación, y luego Diputado;
quien ostentaba, como toda autoridad villarrealina, una cuota de
poder en las esferas superiores del “partido del pueblo”,
que utilizó por su hijito mimado, por lo que él casi
nunca asistía a clases, dándose, eso sí, la
"dolce vita", seguro de que siempre sería aprobado
en las materias, pero siempre “con las justas” o “por
agua caliente”.
Hasta hoy se comenta cómo habían
cursos a los que este pésimo alumno nunca asistió;
pero nadie se explica cómo concluyó con notas aprobatorias;
con "actas adicionales" con un solo nombre y una sola
nota: él y la de él, el hijo protegido del Decano
todopoderoso. Esto está registrado en Registro Central de
la UNFV; allí este alumno-burro -siempre según Ajá-
tiene ¡¡¡52 "actas adicionales" de 52
asignaturas! !!; atención: "actas adicionales- personales"
. Pero lo que es caricaturesco hasta el absurdo, es que ¡en
un solo día aprobó... diecinueve (19) asignaturas!
; y fue el mismo día en que José Antonio Chang Escobedo
¡recibió sus certificados promocionales! .
Este traficante de la educación, que entregó
su vehículo privado para el tristemente famoso chuponeo en
la época del fujimorismo; que vendía títulos
a sus más íntimos, como son los casos concretos de
su guardaespalda -quién se hace llamar "Licenciado"
-; y de su chofer -a quien le gusta que le digan "Doctor"-,
ha superado todo lo imaginable, pues a su socio y cómplice
Oscar López Meneses lo ha hecho “Odontólogo”
sin siquiera saber aplicar una inyección. También
vendió el grado de Bachiller en Derecho al general Carlos
Rada Pérez, y a otros más, que incluso aparecen con
toda desfachatez acompañándolo -con los demás
ministros-recaderos de Alan García-, en las fotos de los
periódicos del día; o en las conferencias de prensa
que él desarrolla. Allí aparecen estos sujetos de
indigna reputación y son los que hoy rodean a Chang, y prácticamente
han tomado el MED en beneficio de su banda delincuencial. ¡Y
piensan, en su lógica de matarifes de profesión con
acreditaciones falsas, que no los vamos a reconocer!
Que, como se sabe, José Antonio Chang Escobedo,
para quitarles -a los dominicos- la Universidad Privada San Martín
de Porres y convertirla en su negocio principal, obtuvo una Maestría
fraudulenta, para luego, ilegalmente por cierto, ser “Decano”,
y después, otra vez irregularmente, ser “Rector”,
violando la Ley Universitaria y el propio Estatuto de la UPSMP,
todo ello con la ayuda del Poder Judicial y del mismo jefe mafioso
de la época y amigo suyo: Vladimiro Montesinos Torres, vía
Oscar López Meneses y el frustrado candidato al Tribunal
Constitucional Javier Ríos (abogado de Chang Escobedo en
sus pleitos mafiosos). También tiene en su currículo
lumpen-delincuencia l, la presunta muerte de los catedráticos
Carlos Tovar, Lucio Huamán y Rolando Pecho Caycho, muertes
que se deben investigar, crímenes que no deben quedar impunes...
Que este graduado-burro (otra vez el estilo de
Ajá ) donó a Blanca Nélida Colán -la
Fiscal de la Nación por hechura y a satisfacción de
la dictadura mafiosa Fujimori-Montesinos -Hermoza) ¡treinta
(30) mil dólares! Pero todos se preguntarán: ¿por
qué tiene tanto poder este burro ilustrado? Es que él
compra conciencias turbias y necesitadas de vil metal; compra los
canales de televisión, compra los diarios y las radios que
difunden sus “ideas geniales” pero que a todas luces
no son sino elucubraciones de un lumpen neoliberal con investidura
ministerial, ¡todo ello con avisos publicitarios de la Universidad
Privada San Martín de Porres! La mayoría de periodistas
de los canales 2, 4, 5, 9, y sobre todo los del 7, el canal estatal;
o trabajan, o tienen horas o tienen becas de Maestría o de
Doctorado en dicha universidad; ni hablar de los jueces y fiscales:
todos son manejados por el Chino Chang, y mueven los ojos en dirección
del tintinear de las monedas que éste les arroja; y pobre
de aquel que no se alinea, simplemente es hostilizado hasta su despido,
o quiebra, o cierre, (como el diario El Poder, porque ellos fueron
los primeros en enfrentarse a Chang y su banda). Por eso el Chino
Chang nunca pierde un juicio.
Lo más escandaloso -y esto es cada vez más
vox populi-, es lo que Chang hace con el canal 7: él es quien
determina la programación del canal del Estado, claro que
a favor del Gobierno que lo cobija y proteje; él es el que
cambia a los miembros del Directorio de IRTP según sus particulares
conveniencias. Como si fuese poco, da trabajo o estudios a toda
la familia de Alan García; por ejemplo, a su hija Josefina
García Nores, quien es Bioquímica y “trabaja”
en el laboratorio de Genética, pero no asiste a laborar,
¡o sea que cobra sin merecerlo!, porque casi siempre está
en París, paseándose. Y eso es lo que hizo cuando
Alan García estuvo en la desgracia de la que nunca debió
salir, porque lo que hizo con el Perú en su primer desgraciado
primer “Gobierno”, fue aún más desastroso
que lo que nos causó la derrota en la guerra con Chile: Chang
creó el Instituto de Gobernabilidad como dependencia de la
USMP y entregó su Dirección, envidiablemente remunerada,
a quien, cuando ya fue Presidente, le otorgó, a cambio de
los favores recibidos, el Ministerio de Educación. Pero hoy
Chang es, en carne y hueso y hasta su muerte, el símbolo
de la corrupción y el autoritarismo del aprofujimontesinismo,
a quienes tenemos que barrerlos de la escena política y social
por el bien de la Educación y del Perú.
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