Urgente revisión de contratos lesivos
ZÓCALO CONTINENTAL EN SALMUERA: Z-2B
Y Z-1
Por: Jorge Manco Zaconetti (Investigador UNMSM)
En la Comisión de Energía y Minas
se han conformado grupos de trabajo que deben investigar los contratos
firmados en el pasado, tanto de la década de los noventa
como en el período 2001-2006. Si bien el énfasis está
centrado en el Contrato de Camisea lote 88 y del lote 56 con sus
respectivas modificaciones, no se debiera perder de vista el conjunto
de los contratos mineros-energéticos que ameritan ser investigados.
Se trata de investigar los presuntos “delitos
económicos” que pudieran haberse cometido. Se debe
recordar que en el 2001 se formó en el Congreso de la República
una gran comisión investigadora de los presuntos hechos delictuosos
acontecidos en la privatización de las empresas del Estado.
Lamentablemente en nuestra legislación la subvaluación
de los activos del Estado, de las reservas de hidrocarburos, la
participación de funcionarios a los dos lados de la mesa,
primero como privatizadores y luego como funcionarios privados no
constituye delito alguno.
En el mismo sentido, en el Congreso anterior, precisamente en el
2003, se formó un Grupo de Trabajo al interior de la Comisión
de Energía y Minas presidida por el ex congresista Alejandro
Oré que tenía como tarea la investigación de
algunos contratos petroleros como el referido al Lote Z-2B con la
empresa Petrotech, y las modificaciones que se efectuaron al contrato
de hidrocarburos del Lote 1-AB, y lamentablemente nunca se presentó
informe final alguno.
EXISTEN INDICIOS RAZONABLES
Es el caso del Contrato del Lote Z-2B en el Zócalo Continental
firmado con Petrotech y el Estado. Se debe recordar que dicho contrato
se firmó en 1993 cuando el gobierno de ese entonces tomó
la decisión de privatizar el íntegro de la actividad
petrolera en manos de Petroperú. Era la época donde
los responsables del gobierno afirmaban que se debía privatizar
una empresa pública por semana (Jaime Yoshiyama y Carlos
Boloña - dixit)
Esta privatización tenía como antecedente
el asunto de la estatización de la Belco, empresa petrolera
americana ligada al clan de los Bush, y que al ser estatizada en
el primer gobierno del presidente A. García, y al no llegarse
a un acuerdo de valorización de sus activos, que no valían
más de 90 millones de dólares, el Estado peruano durante
el gobierno del fujimorismo tuvo que abonar más de 280 millones
de dólares a la aseguradora de la Belco, la famosa AIG (American
Internacional Group). Se debe tener presente que la mayor parte
de la deuda la pagó PetroPerú y estos recursos no
han sido devueltos ni reconocidos por el Estado peruano, descapitalizando
a la petrolera estatal.
Una vez que se limpió las deudas con la
Belco-AIG, el paso siguiente fue la liquidación de Petromar
empresa filial de PetroPerú, que sustituyó a la Belco
en la operaciones del Zócalo Continental entre 1986 al 1993.
Petrotech sustituye a Petromar en las operaciones de mar, siendo
una empresa que se formó con experiencia en el transporte
de personal ganó una cuestionable subasta sin haber estado
calificada como empresa petrolera. Así, sin invertir gran
cosa, financiaba las obligaciones de la empresa con la propia rentabilidad
de las operaciones.
En el contrato firmado entre Petrotech y PetroPerú
en 1993, se estipuló como alquiler de las 90 plataformas
marinas a la empresa Petrotech Inc. a pagar un alquiler de US$ 10
millones anuales. En ese entonces el precio del petróleo
estaba a menos de 20 dólares el barril. Hoy en día
el precio del crudo está a más de 90 dólares
y se sigue pagando el mismo alquiler. Sirva de ejemplo la actualización
de las tarifas del oleoducto Nor peruano, propiedad de PetroPerú
que tuvo que ajustar las tarifas de transporte obligando a que Pluspetrol
pagase más por el crudo que transporta.
Hubiese sido lógico actualizar el alquiler
de las plataformas cuyo propietario es hasta ahora Petroperú,
es decir el Estado, a los precios internacionales del crudo. Así,
el índice de precios del material y equipo de la industria
de hidrocarburos se incrementa anualmente a nivel internacional
y aquí en nuestro país se le sigue cobrando lo mismo
a Petrotech empresa con domicilio en Delaware USA desde hace 15
años.
Ello no resulta lógico, pues además
que la empresa tiene una débil contribución fiscal
pues terceriza todo lo que puede, inflando costos de producción
a vista y paciencia de Perúpetro, sigue pagando el mismo
alquiler por las plataformas marinas necesarias para el proceso
de extracción de crudo, el mejor del país en cuanto
a grados API, liviano de casi 36º grados. Es más, se
debería investigar a todos los funcionarios de Perúpetro
que han fiscalizado a Petrotech, es más un gerente general
de dicha empresa ocupó la presidencia del organismo estatal,
favoreciendo los intereses de su representada en el 2001.
En el 2004 se pudo renegociar o revisar dicho contrato,
y verificar el mal estado de las instalaciones de las plataformas
marinas, algunas de las cuales se han venido abajo, contaminando
el Mar de Grau. Por más antiguas que estén las plataformas
tienen un “costo de oportunidad”, por ello sería
interesante que se investigue a qué precio fueron vendidas
las plataformas de PetroPerú a la empresa BPZ que opera el
lote Z-1 frente a las costas de Tumbes, a fines del gobierno anterior.
El contrato del Z-2B debió resolverse en
el 2004, por ser un contrato lesivo para los intereses del Estado.
Ello no significa estar contra la inversión privada, ni ser
un “perro del hortelano” como diría el Presidente
de la República, pues se trata de una empresa que depreda
los recursos de todos los peruanos, descapitalizando el país.
Este es un “Contrato de Servicios”
que nunca debió firmarse, y han sido tantos los incumplimientos
de esta empresa al contrato original firmado, y que dicho sea de
paso el actual presidente de Perúpetro siempre cuestionó.
En tal sentido, nunca es tarde para encontrar la verdad, y para
corregir los “entuertos del pasado”, por ello debemos
saludar que después de 15 años la Contraloría
General de la República, ante tantas irregularidades que
ameritan la apertura de sendas investigaciones, se haya decidido
actuar según las resoluciones de Contraloría del mes
de agosto y noviembre del 2007. Al respecto estaremos vigilantes
a los resultados de las investigaciones.
Lo cierto y evidente es que dicho contrato producto
de la privatización y liquidación de Petromar filial
de Petroperú llevada a cabo en 1993, produce ahora menos
de 13 mil barriles diarios cuando Petromar como filial de PetroPerú
producía más 19 mil barriles diarios. Es más,
se le han otorgado más lotes en exploración incluso
más de uno con modificaciones de coordenadas geográficas
que solamente suceden en el “país de maravillas”.
Al margen de la naturaleza de la empresa que ganó
el Lote Z-2B Petrotech Internacional y la empresa que firmó
con PetroPerú S.A. fue Petrotech Peruana empresa domiciliada
en Perú, lo que afectó los niveles de ingresos fiscales
por los menores ingresos del impuesto a la renta a la remisión
de utilidades de la filial a su matriz que en esa fecha estaba vigente.
Un cálculo indexado de lo dejado de percibir por el Estado
representa más de 30 millones de dólares a la fecha.
Son múltiples las irregularidades propias
de una empresa poco transparente, con un contrato lesivo a los intereses
del país un contrato por medio del cual el Estado peruano
tiene que pagar una retribución en especie promedio de 85
%, por un petróleo que antes era de su propiedad a través
de Petromar filial de PetroPerú. Esto significa que por cada
100 barriles producidos se le retribuye 84 barriles que luego ésta
revende a Petroperú para la refinería Talara, a precios
internacionales.
Esto significa que la regalía equivalente
en el Lote Z-2B Zócalo Continental es de 16 % sin haber invertido
un dólar directamente pues Petrotech asumió las operaciones
en marcha en 1994 y con el flujo de ingresos provenientes de la
extracción de un crudo de alta calidad, puede pagar a PetroPerú
US$ 10 millones anuales por el alquiler de las plataformas y equipos,
abonar la regalía equivalente de 16% y obtener altísimas
utilidades a costa de la explotación del petróleo,
que permiten su expansión.
En verdad, esta regalía equivalente de 16% que se paga en
el lote Z-2B, está muy por debajo de la tasas pagadas por
otras empresas que operan en Talara, y que en el proceso de privatización
de los lotes de PetroPerú iniciado en 1992 con el redimensionamiento
del gran Lote X, no pagaron por las reservas probadas de hidrocarburos,
al igual que Petrotech.
Así, en el 2007 Petrolera Monterrico empresa
de capitales nacionales abona una regalía de 51 % en el lote
II, Mercantile 47% que opera el lote III, Rio Bravo 47 % el lote
IV, Sapet petrolera estatal de la China que opera el Lote VI/VII
paga una tasa de regalía renegociada de 22%.
Y con respecto a regalías equivalentes de
los llamados contratos de Servicios, la empresa Graña y Montero
que opera el lote V abona una regalía de 35 % y la empresa
petrolera de la Universidad de Ingeniería, Unipetro paga
una regalía equivalente de 62 %
Por último, la petrolera Petrobras Energía
del Brasil que sustituye a la argentina Pérez Companc en
el Lote X asume una tasa de regalía de 30 %. Se debe tener
presente que la petrolera argentina Pérez Companc pagó
en diciembre del 1996 US $ 202 millones por 38 millones de barriles
de reservas probadas aproximadamente.
En el caso del Lote Z-2B se le debe agregar la
falta de mantenimiento de las 90 plataformas marinas algunas de
las cuales se han venido abajo, el uso indebido de los líquidos
de gas natural proveniente del gas húmedo y tratado en la
Planta de Pariñas, la excesiva tercerización de sus
operaciones, el abuso y sobreexplotación de sus trabajadores.
Solamente la complacencia y tolerancia de las autoridades de Perúpetro
hacia esta empresa explica la continuidad de sus operaciones lesivas
en el país.
Procesadora Gas Pariñas de Petrotech
En el mismo sentido, se debe investigar las razones por las cuales
autoridades del Ministerio de Energía y Minas y PerúPetro
en el 2000-2001, especialmente de la Dirección General de
Hidrocarburos (DGH), y también de Perúpetro, permitieron
que Petrotech, a través de su empresa filial Gas Pariñas
procesara el gas húmedo del Z-2B, cuando ello estaba expresamente
prohibido por contrato.
Por contrato, Petrotech tenía que abastecer
a la planta eléctrica de la Empresa Eléctrica de Piura
por volúmenes de 18 millones de pies cúbicos diarios
de gas húmedo, a un precio del millón de BTU equivalente
al 10 % del precio internacional del petróleo residual 6
con uno por ciento de azufre. Evidentemente cuando el precio del
residual estaba a 20 dólares el barril el 10 % era de dos
dólares por millón de BTU (unidad térmica)
más o menos equivalentes a 1,000 pies cúbicos (unidad
de volumen).
El gas húmedo que antes vendía Petrotech
a Eléctrica de Piura (EEPSA) del grupo Endesa, permitía
que esta última procesara el gas en su Planta de Malacas
(Talara) generando mayores ingresos y utilidades pues ello le permitía
obtener más de 300 barriles diarios de GLP, más nafta,
y gasolinas que se vendían al margen de las ventas de electricidad
que realiza EEPSA. Es decir, el fraccionamiento y tratamiento de
los líquidos de gas natural, es decir separar el gas seco
para generar electricidad de los líquidos, le proporcionaba
a Eléctrica de Piura los suficientes recursos para abonar
los gastos de personal, como un negocio privado.
Se debe tener presente que hasta el 2006, el 40
% de las acciones de EEPSA le correspondían al Estado, y
con esta violación del contrato se han afectando los intereses
del Estado y de la región de Piura, pues sobre esa producción
de líquidos no están pagando regalías, a margen
que por contrato estaba expresamente prohibido el tratamiento de
los líquidos.
Aparentemente ello podría ser considerado
como una decisión privada, pero con esta decisión
se ha afectado los intereses del Estado. Si bien estamos frente
a una producción de 2,000 barriles diarios de líquidos
de gas natural, frente a los 35 mil barriles que produce Camisea
en La Convención-Cusco, donde la regalía pactada es
del 37.24 %. Cabe hacerse la pregunta ¿qué regalía
está pagando Petrotech por los líquidos de gas natural
que valen tanto como el petróleo?
Solamente la inopia de Perúpetro supuesto
organismo fiscalizador de los contratos petroleros y los intereses
creados a nivel político por esta empresa petrolera, que
no podría mantener actividades en Estados Unidos de Norteamérica
por sus recurrentes faltas a la “ley y al orden”.
Por último, presentamos dos cuadros que
representan los niveles de regalías que pagan las empresas
petroleras en explotación en nuestro país. Evidentemente
las empresas que operan en el lote Z-1 y Z-2B abonan las regalías
más bajas, y otras pagan más de 40 % como Unipetro,
la empresa de la Universidad de Ingeniería que tiene varios
reconocimientos en el respecto ambiental pagando una regalía
de 62 %.
Es decir, empresas como Petrotech y BPZ con regalías
equivalentes de 16 % y 5 % no aseguran el canon y sobrecanon petrolero
para Piura y Tumbes, este debería ser otro argumento para
investigar y renegociar estos contratos lesivos al Estado.
Se trata de promover la inversión de riesgo,
con regalías que reflejen los riesgos de no encontrar hidrocarburos,
“ni muy altas ni muy bajas”. En ambos casos las reservas
de petróleo y gas eran reconocidas y lo que es más
grave Petrotech se da el lujo de “quemar y ventear”
millones de pies cúbicos de gas natural contaminando la atmósfera
con las emisiones de metano, a vista y paciencia de los organismos
reguladores.
Bienvenida la inversión sana y transparente
que capitalice el país, pagando impuestos y fomentando el
trabajo con salarios dignos. Más resulta inaceptable para
el país la presencia de empresas que mantienen contratos
lesivos con el Perú, depredando sus recursos naturales no
renovables. Ello debiera ser investigado por el Congreso de la República,
en resguardo de la salud moral del país.
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