Por
la autonomía energética
PERÚ: URGENTE REVISIÓN DE
CONTRATOS PETROLEROS
Por: Jorge Manco Zaconetti
En verdad, sino fuera por la producción
de los hidrocarburos líquidos provenientes básicamente
de Camisea Lote 88, aproximadamente 35 mil barriles diarios de LGN
que se extraen conjuntamente con aproximadamente 560 millones de
pies cúbicos de gas natural, de los cuales una importante
proporción se reinyecta, no más de 220 millones de
pies cúbicos se comercializan como producción fiscalizada
que abona regalías, y el resto se utiliza en las operaciones
propias de Pluspetrol.
El 50 % de los 35 mil barriles de líquidos
de gas natural se transforman en la planta de Pisco en gas licuado
o gas doméstico que se venden a precios superiores a los
35 nuevos soles el balón de 10 kilos, el resto se convierte
en nafta que se exporta y algo de diesel. Hasta el 2005 Pluspetrol
exportaba el GLP en forma de propano y butano a precios más
bajos que los vigentes en el mercado interno, y el gobierno de turno
tuvo que reconocer su rol regulador para que los precios internos
del GLP no fuesen mayores a los de exportación. En esta decisión
jugó un rol fundamental la Comisión de Proinversión
del Congreso de la República presidida por el hoy Presidente
Consejo de Ministros.
Sino fuera por la producción del Lote 88,
la realidad del sector sería más crítica. La
producción actual de petróleo crudo bordea los 76
mil barriles diarios cuando en la década del noventa estaba
por los 125 mil barriles diarios, lo cual desdice en la realidad
uno de los objetivos que justificaron la privatización de
los lotes petroleros que administraba exitosamente PetroPerú.
Es más, buena parte del crudo producido internamente tiene
que ser exportado por estar constituido por un petróleo pesado
que no puede ser refinado en nuestro país, resultando la
producción más importante el crudo ligero de Talara
y Zócalo Continental, que tiene posibilidades de ser incrementado,
de ser efectivo y positivo el rol de PerúPetro, organismo
estatal de promover la inversión y de supervisar los contratos.
El crudo producido internamente y utilizado por
las refinerías apenas supera los 45 mil barriles diarios,
mayormente extraídos en Talara más de 32 MBDC (miles
de barriles diarios), lo que explica que más de 125 mil barriles
sean importados, constituyéndose la transnacional Repsol/YPF
operadora de la refinería La Pampilla en la principal importadora
de hidrocarburos que trae su crudo de las operaciones en el Ecuador,
Nigeria utilizando sus propios buques, sus empresas intermediarias,
demostrando la integridad de sus operaciones a escala mundial.
Ello determina que con los precios internacionales
del petróleo que superan los 90 dólares el barril,
el saldo de la balanza comercial de hidrocarburos, es decir el resultado
de las exportaciones menos las importaciones sean mayores a las
proyectadas a inicios del año 2007. Para diciembre el saldo
neto negativo superaría los 1,600 millones de dólares.
Disminuir el déficit de la balanza comercial o superarlo
debiera ser un objetivo nacional, promoviendo la producción
interna de hidrocarburos, en especial del petróleo.
Al margen del entusiasmo de los geólogos,
del éxito por el número de los contratos firmados,
y del exagerado triunfalismo de las autoridades del sector, se debiera
declarar en emergencia el sub sector de hidrocarburos de mantenerse
los precios internacionales por encima de los US $ 90 el barril,
pues con tales niveles no hay Fondo de Estabilización de
Combustibles que aguante, y todos los peruanos estamos financiando
este subsidio por más de 800 millones de nuevos soles por
las transferencias de recursos para que las refinerías locales
e importadores no trasladen el incremento de los precios del petróleo
y derivados a los consumidores.
En el 2007 las importaciones de crudo y derivados
representan valores de US $ 9 millones diarios duplicándose
respecto al 2004, es decir más de 3,200 millones de dólares
en importaciones de crudo y diesel 2 especialmente. Cuando propusimos
la vigencia del Fondo de Estabilización años atrás,
los precios internacionales bordeaban los US $ 40 dólares
el barril lo que nos parecía un exceso, y nadie proyectaba
en realidad los precios actuales. Es más, el organismo de
promover la inversión y supervisar los contratos, PerúPetro,
tenía como horizonte máximo el precio de 50 dólares
el barril para el abono de regalías.
Se debe reconocer que con los incrementos del precio
internacional del petróleo el Fisco capta mayores recursos
por concepto de regalías, como se puede observar en los cuadros
“Perú: Total Ingresos por regalías de la Explotación
de Hidrocarburos Líquidos y Gas Natural”, y “Total
Ingresos por Regalías de la explotación de Hidrocarburos
según Tipo de Contrato”. Y gracias a estos mayores
ingresos es que el Ministerio de Economía y Finanzas gira
las partidas para el Fondo que se estiman en 50 millones de nuevos
soles semanales.
Como resulta evidente con los cuadros las regalías
captadas en el 2004 pasan de 339 millones de dólares en el
2004 a 733 millones en el 2006, representando las regalías
petroleras los mayores valores con 445 millones para el 2006 seguidas
por las regalías por LGN 247 millones que básicamente
se explican por las operaciones de Camisea en el Lote 88.
En el segundo cuadro se presenta las regalías
según tipo de contrato, en los llamados contratos de Licencia
las empresas para acceder al uso y usufructo del crudo abonan una
regalía al Estado, mientras en los contratos de Servicios
el Estado paga al contratista una retribución que puede ser
en especie o en efectivo. Por los valores es claro que los contratos
de Licencia son los más importantes, y en los contratos de
Servicios la empresa más importante es PetroTech que opera
en el Zócalo Continental, seguida por Graña y Montero
y Unipetro que operan en Talara. Todas las empresas con contratos
de Servicios abonaron en el 2006 valores equivalentes a 61 millones
de dólares frente a los 672 millones que pagan todas las
empresas bajo contrato de Licencias.
| Perú:
Total Ingresos por Regalías de la Explotación
de Hidrocarburos Líquidos y Gas Natural |
Expresado en miles de US$ |
| |
2004 |
2005 |
2006 |
| Regalías Petroleras |
259,027 |
358,911 |
445,435 |
| Regalías Gasíferas |
15,528 |
31,077 |
40,143 |
| Regalías por LGN |
64,724 |
199,420 |
247,201 |
Regalías por Condensados |
|
4 |
6 |
| Total |
339,283 |
589,414 |
732,779 |
Fuente: PERUPETRO |
|
|
|
| Perú:
Total Ingresos Por Regalías de la Explotación
de Hidrocarburos según Tipo de Contrato |
Expresado en miles de US$ |
| |
2004 |
2005 |
2006 |
| Contrato de Licencia |
307,521 |
542,526 |
672,071 |
| Contrato de Servicios |
31,762 |
46,888 |
60,708 |
| Total |
339,283 |
589,414 |
732,779 |
| Fuente: PERUPETRO
|
Si bien con los precios altos de los hidrocarburos
el Fisco obtiene mayores recursos tanto por concepto de regalías
e impuesto a la renta. El impuesto a la renta abonado por las empresas
de hidrocarburos es del 30 % de la utilidad imponible, según
el régimen general, y se debe reconocer que esta partida
esta sujeta a una serie de deducciones, como por ejemplo el de descargo
de las inversiones en exploraciones a cuenta de los lotes en explotación.
A pesar de ello, el impuesto a la renta ha pasado de 359 millones
en el 2004 llegando a los 970 millones en el 2006.
Por tanto, en el 2006 por concepto de regalías
de hidrocarburos (US$ 733 millones) e impuesto a la renta (S/ 970
millones de nuevos soles) el Fisco ha captado más de 3,169
millones de nuevos soles. Estas cifras superan los valores recaudados
en el 2005 por concepto de regalías (US$ 589 millones) y
por impuesto a la renta pagado por las empresas de hidrocarburos
( S/ 431 millones), que en conjunto totalizan S/ 2,368 millones
de nuevos soles. Es claro y evidente que las regalías están
atadas a los precios internacionales de los hidrocarburos y el impuesto
a la renta al nivel de ingresos y situación financiera de
las empresas.
Se debe tener presente que no somos un país
petrolero ni autosuficiente como Colombia y Ecuador, mas las regalías
en nuestro país promedian el 30 %, pero existen contratos
lesivos con empresas que abonan menos de 15 % de regalías
equivalentes como el Z-2B (Petrotech) que debe ser renegociado por
convenir al interés nacional, aumentando los ingresos del
Estado. En los Estados Unidos de Norteamérica no hubiesen
permitido una empresa petrolera con una serie de irregularidades
y faltas contractuales como Petrotech SA.
Por tanto, con los incrementos de precios internacional
de los hidrocarburos el Fisco capta mayores recursos y asume subsidios
como las transferencias al Fondo de Estabilización de Combustibles,
que nos recuerda a los indiscriminados subsidios de la década
de los ochenta, con la salvedad que estos están financiados
por los mayores ingresos que se obtienen por regalías, impuestos
a la renta, y otros impuestos a los combustibles. Sin embargo, esos
recursos podrían ser mejor utilizados en el financiamiento
de la educación y salud de calidad y en la transformación
de la matriz energética.
De otra parte, se debe tener presente que sobre
el precio de refinería se aplican una serie de impuestos
en razón de la participación porcentual del rodaje
(8%), el monto fijo por el impuesto selectivo a los combustibles
más el IGV (19%). Si bien el selectivo a los combustibles
ha sido la variable utilizada para amortiguar los altos precios
de los hidrocarburos no resulta suficiente. Este impuesto ha disminuido
de 3,177 millones en el 2004, pasando a 2,607 millones de nuevos
soles en el 2005 y en el 2006 arriba a los 2,399 millones.
Es más, el selectivo a los combustibles
representa un poco más del 5 % de los ingresos tributarios
del Fisco, sin embargo constituye un fuerte componente en el precio
de los combustibles, siendo el 20 % de las gasolina 84 (S/2.05 por
galón) en el precio ex planta (precio de refinería
más impuestos). Por ello, su eliminación como impuesto
debiera ser estudiada, pues no tiene lógica financiar los
subsidios al diesel 2 importado y el producido internamente que
resulta altamente contaminante.
En todo caso, el subsidio del Fondo de Estabilización
debiera utilizarse para cambiar el parque automotor de servicio
público para fomentar con energía el consumo del gas
natural, utilizando masivamente este combustible limpio y económico.
En tal sentido, con tales recursos obtenidos de
la producción de crudo y comercialización de combustibles
se financia semana a semana el Fondo de Estabilización en
un precario equilibrio financiero. Por ello, debiéramos ser
más audaces promoviendo una serie medidas de fomento de la
inversión en el sector real, para incrementar de verdad la
producción interna de petróleo.
REVISIÓN DE CONTRATOS PETROLEROS
Si bien resulta plausible la firma de mayores contratos firmados
respecto a los años anteriores, como meritorio el número
de pozos exploratorios (7) a julio del 2007 que no superan los 10
pozos exploratorios del 98, estamos lejos de los resultados de Colombia
e incluso de un país inestable como Bolivia. Por ello, se
debiera analizar las posibilidades de inversión a gran escala
en el Zócalo Continental con empresas serias, de prestigio
internacional y tecnología de punta, donde se supone que
existen importantes reservas de hidrocarburos. Desde más
de una década en el Anuario de Hidrocarburos se declara que
existen más de 1,000 millones como reservas posibles, que
requieren un gran esfuerzo de inversión exploratoria y de
riesgo.
Ello pasa por renegociar y por último de
no llegar a buen puerto dar por terminado un contrato lesivo con
el Estado un “Contrato de Servicios” que nunca debió
firmarse. No solamente por las graves irregularidades que después
de 15 años la Contraloría General de la República
encuentra que ameritan la apertura de sendas investigaciones. Ello
se constata en las Resolución de Contraloría Nº
311-2007-CG del 27 de setiembre y la Resolución 360-2007-CG.
Lo cierto y evidente es que dicho contrato producto
de la privatización y liquidación de Petromar filial
de PetroPerú llevada a cabo en 1993, produce ahora menos
de 13 mil barriles diarios cuando Petromar producía más
19 mil barriles diarios. Las características de la privatización
de Petromar las expongo con cierta amplitud en mi libro “Privatización
e Hidrocarburos: mito y realidad Perú 1991- 2002” ,
en especial el capítulo VII publicado por el Fondo Editorial
de la Universidad Nacional de San Marcos.
Al margen de la naturaleza de la empresa que ganó
el Lote- 2B Petrotech Internacional y la empresa que firmó
con PetroPerú S.A. fue Petrotech Peruana sociedad anónima
empresa domiciliada en Perú y lo que dejó de percibir
el Fisco por el impuesto a la renta a la remisión de utilidades,
más las múltiples irregularidades que recién
se están destapando y que lamentablemente no se dieron a
conocer oficialmente por el Grupo de Trabajo que se formó
en la Comisión de Energía y Minas en el año
2003.
Resulta evidente la necesidad de renegociar o resolver
un contrato lesivo que no resulta conveniente para los intereses
del país. Este es un contrato por medio del cual el Estado
peruano tiene que pagar una elevada retribución en especie
que en promedio bordea el 85 %. Esto significa que por cada 100
barriles producidos se le retribuye 85 barriles que luego ésta
revende a PetroPerú refinería Talara, a precios internacionales.
En tal sentido, la renegociación debiera estar centrada al
aumento de la participación del Estado, aumentando la regalía
equivalente de 15 % hacia arriba.
Esto significa que la regalía equivalente
en el Lote Z-2B Zócalo Continental es de 15 % sin haber invertido
un dólar directamente pues PetroTech asumió las operaciones
en marcha en 1994 y con el flujo de ingresos provenientes de la
extracción de un crudo de alta calidad, puede pagar a PetroPerú
US $ 10 millones anuales por el alquiler de las plataformas y equipos,
abonar la regalía equivalente de 15 % y obtener altísimas
utilidades a costa de la explotación del petróleo,
con el agravante de un sistemático venteo y quemado de gas
natural.
En verdad, esta regalía equivalente de 15
% que se paga en el lote Z-2B, está muy por debajo de la
tasas pagadas por otras empresas que operan en Talara, y que en
el proceso de privatización de los lotes de PetroPerú
iniciado en 1992 con el redimensionamiento del gran Lote X, no pagaron
por las reservas probadas de hidrocarburos. Así, Petrolera
Monterrico abona una regalía de 54 % en el Lote II, Sapet
petrolera estatal de la China que opera el Lote VI/VII paga una
tasa de regalía de empresa 44 %. La petrolera Mercantile
asume una tasa de regalía de 66 %.
Por último, la petrolera Petrobras Energía
del Brasil que sustituyó a la argentina Pérez Companc
en el Lote X asume una tasa de regalía de 30 %. Se debe tener
presente que la petrolera argentina Pérez Companc pagó
en diciembre del 1996 US $ 202 millones por 38 millones de barriles
de reservas probadas aproximadamente, de allí que la regalía
pactada resulta menor a los lotes arriba citados.
En el caso del Lote Z-2B se le debe agregar la
falta de mantenimiento de las 90 plataformas marinas, algunas de
las cuales se han venido abajo, el uso indebido de los líquidos
de gas natural proveniente del gas húmedo y tratado en la
Planta de Pariñas cuando estaba prohibido por contrato de
procesar el gas húmedo con empresas vinculadas, la excesiva
tercerización de sus operaciones que eleva indebidamente
los egresos, el abuso y sobreexplotación de sus trabajadores.
Solamente la complacencia de las autoridades de PerúPetro
hacia esta empresa en el pasado, explicaría la continuidad
de sus operaciones lesivas en el país.
QUÉ HACER
Al margen del optimismo por el número de contratos firmados,
al margen de la calificación de las empresas firmantes, obviando
de si todas han presentado cartas fianzas, sería interesante
saber el real compromiso de inversión en pozos exploratorios,
pues ha sido casi una tradición en el sector anunciar la
perforación de 3 o 4 pozos exploratorios, se perforaba uno
y se retiraban del lote. Por ello, de obtenerse resultados positivos
estos se verán después de 8 a 10 años.
Los hidrocarburos del Lote 88 (Camisea) se descubrieron
en 1984 y comercialmente se explotan recién en el 2004. El
petróleo pesado del Lote 67 se descubre en 1998 y recién
se asume el compromiso de explotación en el 2007, de igual
forma la Shell en 1999 “descubre” en el Lote 56 más
de 200 millones de barriles de condensados y más de 2.7 trillones
de pies cúbicos y en el 2004 se firma el contrato de exportación
de gas natural hacia México.
Por tanto, de lo que se trata es de incrementar
la producción en el menor tiempo posible, en los contratos
sujetos a explotación de manera audaz y creativa. En especial,
en las operaciones tierra del Noroeste (Horizontes Profundos) y
Zócalo Continental donde se presume la existencia de importantes
reservas de hidrocarburos.
En el caso del Zócalo Continental, para
las inversiones de riesgo a grandes profundidades donde nunca se
haya explorado, se podrían adoptar medidas promocionales,
como por ejemplo una regalía de cero en los primeros 10 años
de producción. Si se descubren hidrocarburos se negocia una
participación, pero de no hallarse el riesgo de la inversión
corre a cuenta del contratista. Soy consciente que está medida
puede ser calificada de “entreguista” por algunos sectores
pero no hay nada más irracional que importar hidrocarburos
por más de 9 millones de dólares diarios, y ventear
el gas natural con su contenido de metano.
La regalía de cero fue el mecanismo que
se aplicó exitosamente en el Mar del Norte para promover
inversiones de riesgo dando resultados. Se trata de fomentar la
inversión de riesgo de verdad, con tecnología de punta,
con empresas especializadas en operaciones mar adentro.
En el mismo sentido, sin dogmatismos se debiera
promover la inversión en los llamados horizontes profundos
y no convencionales, donde se intuye la existencia de hidrocarburos
básicamente en Talara, que ha sido y es, escuela de los geólogos
petroleros por su particular conformación. Ello supone superar
las limitaciones de PerúPetro, supuesto organismo estatal
promotor de la inversión que ha firmado múltiples
contratos con regalías de 5 %, pero que sin embargo se muestra
reticente a promover tales inversiones de riesgo.
El argumento ortodoxo es que no existiría
mayor estímulo para las empresas petroleras que los elevados
niveles de precios internacionales que genera extraordinarias utilidades,
por tanto no se debe otorgar ningún beneficio o marco promotor
adicional. Se está demostrando que con los altos precios
internacionales el Fisco está captando mayores ingresos vía
regalías e impuesto a la renta, por tanto, los ingresos extraordinarios
están siendo compartidos entre el Estado y las empresas.
La realidad nos está demostrando que no
resulta razón suficiente los altos precios para inducir a
las empresas la asunción de mayores riesgos, y lo que se
privilegia es la perforación de los pozos de desarrollo.
Si esto fuese cierto, la inversión exploratoria sería
mucho mayor a la existente, y los pozos exploratorios que permiten
descubrir las reservas probadas, serían mayores a los 10
pozos anuales como se estima a diciembre.
Incrementar la producción del Noroeste-Talara
es más urgente en razón de la modernización
de la refinería de Talara-PetroPerú. Técnicamente
no se ha perforado más abajo que la llamada formación
Mogollón a pesar de casi 100 años de explotación.
Se presume que a mayores profundidades pudieran existir mantos de
petróleo. Por tanto, los organismos responsables de promover
la inversión están en la obligación de inducir,
provocar, invitar a esta inversión de riesgo.
Se debe entender que el petróleo producido
internamente paga regalías e impuesto a la renta a diferencia
del crudo importado, además de la generación de empleo
y el efecto reactivador de los ingresos. Es más, con producción
interna incrementada se disminuyen los diversos costos de importación
como los fletes, seguros, internamiento, aranceles, que encarecen
el precio del barril importado entre 8 a 10 dólares. Estas
serían las múltiples ventajas del incremento de la
producción y de no encontrarse el crudo, está el gasto
realizado y la demanda generada.
Por ello, una salida creativa debiera ser negociar
las altas regalías de 30 % o 50 % que se abonan actualmente,
hasta llegar a un 15 % en los llamados horizontes profundos, pues
la lógica económica me dicta la conveniencia de una
regalía menor de una producción incremental que una
regalía de 30 % de una inexistente producción proveniente
de los llamados horizontes profundos.
Con el 15 % de regalías por la producción
en horizontes profundos se asegura el canon (10%) y sobrecanon (2.5%),
para Piura y Tumbes que en la actualidad no están percibiendo
absolutamente nada por la producción de los llamados horizontes
profundos. Y además se asegura la participación de
1.5 % que percibe PerúPetro de las regalías abonadas
que pareciera la “raison de être” de este organismo.
Paralelo a esta negociación de las regalías
se debe obligar a las empresas a una inversión equivalente
a la disminución de regalías o mayor con capitales
frescos. De esta forma, el Estado renuncia temporalmente a percibir
mayores regalías, ingresos que se verán más
que compensados con el incremento de la producción de los
horizontes profundos y las empresas asumen su cuota de riesgo con
inversión fresca para aliviar el déficit de la balanza
comercial.
Así, en los contratos vigentes en explotación
se tendría una regalía de 30 % o 50 % en los horizontes
donde se está actualmente operando, y un contrato adicional
nuevo por los llamados horizontes profundos, donde la regalía
será no menor al 15 % dependiendo de los montos de inversión.
Esta sería la forma sana de inducir la inversión privada,
utilizando los mecanismos de mercado.
Esto es más urgente y necesario pues de
ser una realidad la ampliación de la refinería de
Talara-PetroPerú en el 2010, supondría una capacidad
de tratamiento de 90 mil barriles diarios de los cuales más
del 75 % tendría que ser crudo importado. En la actualidad
el conjunto de la producción por las operaciones de tierra
y mar no superan los 32 mil barriles diarios de crudo de alta calidad,
por tanto de no fomentarse incrementos de la producción los
llamados horizontes profundos y Mar adentro, prácticamente
la producción de la Refinería de Talara dependería
de las importaciones.
Se debe tener presente que la producción
futura del Lote 67 de la Barrett está conformada por crudo
extra pesado, que deberá ser previamente tratado para ser
refinado por una moderna planta que procese crudo pesado que dicho
son los más abundantes en los Lotes 8/8X y 1-AB .
Se trata de establecer una política energética
que contemple una serie de medidas de corto, mediano y largo plazo
en la reconversión de la matriz energética, y en la
promoción de la producción interna de petróleo,
pues a pesar de la abundancia del gas natural, seguiremos dependiendo
del petróleo y las presiones especulativas de los precios
internacionales que afectan nuestra balanza comercial. Y un objetivo
nacional debiera ser la autosuficiencia en materia petrolera, para
reducir el creciente déficit de nuestra balanza comercial
de hidrocarburos.
PROPUESTA
1.- Renegociación del Contrato firmado en el Lote Z-2B incrementando
la participación del Estado en las regalías equivalentes
al 30 %.
2.-Renegociación del Contrato firmado en el Lote 1-AB que
en el 2007 debió revertir al Estado peruano, y posibilitar
la integración vertical de PetroPerú
3.- Renegociación del Contrato firmado en el Lote 56 que
privilegia la exportación de gas natural postergando las
políticas de valor agregado como la petroquímica.
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