TLC
con Chile:
¿HACIA LA VACANCIA PRESIDENCIAL?
Por:Herbert Mujica Rojas
Como es de conocimiento público, Diputados
de Chile aprobó por amplia mayoría (prueba irrecusable
que favorece al país del sur) el TLC con Perú. En
algunos días más, y todo así lo indica, Senadores,
hará lo propio. En nuestro país, mañosamente,
le han cambiado de nombre y lo denominan Acuerdo de Complementación
Económica para que el Congreso no lo discuta, apruebe o rechace.
¿Está detrás de esta maniobra el presidente
Alan García?
La Constitución en su artículo 56.º,
inciso 4, último párrafo, es clarísima porque
subraya que todo acuerdo que modifica o suprime tributos debe pasar
por la discusión y aprobación del Parlamento. De lo
contrario se puede incurrir en vacancia del presidente del presidente
de la República, de acuerdo con los artículos 104º,
108º y 117º, en la medida que estaría impidiendo
el funcionamiento del Congreso al desconocer una de sus prerrogativas.
Nótese que el próximo presidente
de Chile, habida cuenta del notorio desprestigio de la Concertación
y lo prolongado de su estancia en La Moneda, será, según
encuestas sureñas, Sebastián Piñera, dueño
de Lan, la aerolínea que tiene el 70% del mercado peruano.
El TLC con Chile, así llamado allá, y ACE según
los contrabandistas nacionales, blindaría, proveería
de una patente de corso, para que ese 70% se convierta, merced a
la inyección de capitales, compra o quiebra de las aerolíneas
peruanas, ¡en un 100%! ¿Alguien duda de la capacidad
de auto-destrucción de los burócratas apátridas
que hay en abundancia en nuestros pagos?
El economista Alan Fairlie acaba de revelar en
valiente entrevista en un diario local hoy que: "Este acuerdo
incluye de manera profunda nuevos capítulos y todos son los
que le convienen a Chile: inversiones, servicios, solución
de controversias, etc. Pero no está el que era fundamental
para el Perú: propiedad intelectual donde se verían
las disputas en el pisco, chirimoya, orégano y todos los
productos que salen del sur y son exportados como chilenos al otro
lado de la frontera. También existe el riesgo de la biopiratería,
por la biodiversidad de Perú" (La República).
Imprescindible, y con más modestia me permito,
apuntar algo que está siendo olvidado por la inefable y siempre
claudicante Cancillería: la delimitación marítima
con Chile. ¿No es acaso un arma de negociación un
asunto que puede traer la anhelada complementariedad equitativa
entre los del sur y este país en que ya hay más de
5 mil millones de dólares chilenos invertidos en áreas
estratégicas de la industria, finanzas, comercio y agricultura
nacionales? Divorciar, con pusilanimidad y estupidez consuetudinarias,
la geopolítica del TLC es simplemente un disparate muy cobarde.
Comenta Fairlie: "Dadas las asimetrías
con Chile, ellos nos ganan en todas las líneas de comercio,
pues lo que le exportamos son materias primas y ellos nos devuelven
manufacturas o lo reexportan a terceros países. Nosotros
exportamos petróleo crudo y ellos —a través
de Primax— nos devuelven gasolina, a pesar que no tienen petróleo.
Es sólo un ejemplo de muchas asimetrías".
Más adelante Fairlie subraya: "En adelante
Chile tendrá materias primas, energía y no hay que
olvidar que también ambiciona nuestro gas de Camisea. Mientras
que nosotros continuaremos siendo una economía subordinada
al desarrollo de Chile continuando la asimetría a la que
hago referencia. Tienen los aires, el cabotaje, la energía
e industria, mientras que allá la inversión peruana
sólo está
representada en apenas unos cuantos restaurantes".
¿Tendrá la suficiente valentía
el Congreso para reivindicar su inabdicable derecho a discutir,
aprobar o rechazar el TLC que su par chileno, está poniendo
en positivo porque conviene a ese país? ¿será
el Congreso, Congreso y no mamarracho, idóneo como para decirle
al presidente Alan García que si insiste en esta impostura
anticonstitucional, lo vacará por violar la Carta Magna y
acabará con la vergonzosa, abyecta e indigna simpatía,
sin nada a cambio, que muestra esta administración por los
del sur?
www.tercaopinion.org |