En
defensa del golpismo
EL DIA QUE JUAN CARLOS ABRIÓ LA BOCA
Por Pascual Serrano/ Altercom
El pasado sábado 10 de noviembre, en la
Sesión Plenaria de la XVII Cumbre Iberoamericana, asistimos
a una bronca sin precedentes entre el presidente venezolano Hugo
Chávez, el español José Luis Rodríguez
Zapatero, el nicaragüense Daniel Ortega y el rey de España
Juan Carlos I. “¿Por qué no te callas?”,
le espetó el rey español al presidente venezolano,
que había calificado de “fascista” a José
María Aznar por su apoyo al golpe de Estado en Venezuela
en abril de 2002. Borbón, visiblemente alterado, abandonó
el acto de clausura de la Cumbre Iberoamericana que se ha celebrado
en Santiago de Chile para no escuchar las críticas que el
presidente nicaragüense, Daniel Ortega, dirigió a la
multinacional española Unión Fenosa. Por su parte,
Rodríguez Zapatero reclamó a Chávez «respeto»
para Aznar, destacando que «fue elegido por los españoles».
Repasemos el comportamiento de cada uno de los protagonistas.
Hugo Chávez
Se ha dicho que no tenía sentido criticar a Aznar en una
cumbre que abordaba la cohesión social de la comunidad iberoamericana,
pero pocos informaron de que la intervención de Chávez
previa al incidente era en respuesta a las palabras recién
expresadas de Zapatero, quien afirmó que un país nunca
podrá avanzar si busca justificaciones de que alguien desde
fuera impide su progreso. El presidente venezolano mostró
su desacuerdo y respondió que “no se pueden minimizar”
el impacto de los factores externos, en referencia al apoyo de Aznar
al golpe de Estado en Venezuela en el año 2002.
Se le acusa a Chávez de recurrir al insulto para dirigirse
a Aznar y no respetar las formas y la educación. Pero no
debemos olvidar cuál es el motivo de la indignación
de Chávez: un gobierno quiere derrocar a un presidente legítimo
y apoya un golpe de Estado y frente a eso la reacción es
acusar al presidente de insultar al golpista. El mundo al revés.
También se ha vuelto a afirmar que no era el lugar ni el
momento adecuado para la acusación. Eso mismo le dijo la
derecha al ministro de Asuntos Exteriores español Miguel
Ángel Moratinos cuando recordó en un programa de televisión
la implicación del gobierno de Aznar en el golpe contra Chávez.
¿Cuándo es el momento para decirlo? No hay cumbres
iberoamericanos bajo la temática “los golpes de Estados
que se quisieron dar en América Latina y quiénes estaban
detrás de ellos”, de modo que habrá que explicarlo
en algún momento que los presidentes se reúnan y debatan.
Rodríguez Zapatero
El presidente español reaccionó molesto a las críticas
de Chávez al ex presidente Aznar y recordó que fue
elegido democráticamente. Un presidente puede tener la obligación
de defender las instituciones de su país ante críticas
extranjeras, pero no las políticas de otros gobernantes.
Si el presidente de Venezuela hubiera embestido contra el Parlamento
español, el Tribunal Supremo o cualquier otra institución
la reacción de Zapatero habría estado justificada,
pero lo que afirmaba Chávez sobre la participación
española en aquel golpe, además de ser verdad, fue
también reconocido y revelado por el ministro de Exteriores
español primero en un programa de televisión y posteriormente
en el Congreso de Diputados. No debería molestar nunca la
verdad.
El presidente español se permitió también la
impertinencia de afirmar ante los periodistas tras la cumbre que
advertía al venezolano que esperaba que fuese "la última
vez" que en un foro como la cumbre iberoamericana alguien actúa
como lo hizo él con sus críticas al ex mandatario
José María Aznar. ¿Por qué no puede
un presidente denunciar en una cumbre el apoyo de un país
a un golpe de Estado?
Zapatero volvió a estar desafortunado poco después
en un mitin en Buenos Aires, donde dijo que en una reunión
internacional, si alguien ataca y descalifica a tu compatriota,
aunque éste sea un rival y adversario, "tú sales
a defenderle" . ¿Debemos defender a Franco?, ¿también
a los españoles que participaron y fueron condenados por
los atentados de Atocha?, ¿deben los alemanes defender a
Hitler?, ¿qué hacemos en Iraq con los iraquíes
que defienden a su compatriota Sadam Hussein?, ¿qué
haríamos con un saudí que defendiera a su compatriota
Bin Laden?
Si Zapatero quiere defender a compatriotas lo que debería
hacer es pedirle al fiscal general que apoye a los abogados de la
familia Couso, que está pidiendo justicia por el asesinato
del periodista José Couso por militares estadounidenses en
Bagdad. Ahí es donde se debe ver la defensa de un presidente
a sus ciudadanos.
Juan Carlos de Borbón
El rey de España por primera vez dijo algo espontáneo
que previamente no había sido escrito por ningún asesor,
ni Casa Real ni miembro del gobierno. Los españoles pudimos
ver su capacidad analítica, nivel intelectual, conocimiento
geopolítico, dotes diplomáticas y respeto a un gobierno
legítimo en su expresión: "¿Por qué
no te callas?". Numerosos medios y analistas comentan que el
rey perdió los nervios; estoy convencido de que no los perdió,
simplemente, por única vez, ha hablado por su propia boca
y no repitiendo lo previamente indicado por nadie. Ya sabemos por
lo tanto lo que puede dar de sí el Borbón cuando se
lo deja solo. A algunos nos pareció estar oyendo en ese "¿Por
qué no te callas?" el “Se sienten, coño”
de otro militar español [1]. Aunque quizás lo que
alarmó a Juan Carlos de Borbón fueron los detalles
secretos del golpe de Venezuela que estaba contando Chávez.
¿Pensó quizás que se acercaba a alguna revelación
peligrosa?
Vayamos ahora a ver las reacciones
Partido Popular
A través de su secretario de comunicación, Gabriel
Elgorriaga, aseguró que el incidente ha sido consecuencia
"de la imprevisión, de la negligencia y de la falta
de capacidad de actuación" del presidente Zapatero.
¿Creía Zapatero que defender el golpismo de Aznar
frente a las verdades de Chávez le iba a granjear aplausos
de la derecha?
Gaspar Llamazares
El coordinador de Izquierda Unida ha demostrado gran sensatez admitiendo
que "puede discutirse la oportunidad de las formas", pero
subrayó que "lo que no es discutible es lo dicho por
Chávez sobre la implicación y el apoyo" del Gobierno
de Aznar "a la intentona de derrocarlo en 2002”.
Para Llamazares, "lo que hace Chávez es decir la verdad",
y que "a estas alturas alguien se escandalice" por censurar
aquella maniobra "es, cuando menos, hipócrita".
Editoriales de El País y El Mundo
“También don Juan Carlos estuvo en su papel, puesto
que el presidente venezolano cruzó con sus descalificaciones
la línea de lo tolerable en una relación entre países
soberanos”, decía el editorial de El País. Años
criticando la mala educación y la ausencia de formas del
presidente de Venezuela y aparece Juan Carlos de Borbón diciéndole
"¿Por qué no te callas?" al presidente de
otro país en el plenario de una cumbre y dicen los del diario
global que “estuvo en su papel”. La sintonía
con el editorial de El Mundo es absoluta: “al matonismo político
del presidente venezolano, Hugo Chávez, que está contagiando
a otros presidentes, como el nicaragüense Daniel Ortega. Y
fue el Rey de España quien paró los pies al caudillo
venezolano en presencia de todos los mandatarios iberoamericanos,
diciéndole lo que hace mucho alguien le tenía que
haber dicho”. "¿Por qué no te callas?",
eso es lo que hay que decirles a los presidentes latinoamericanos
cuando no nos gusta lo que dicen, según el criterio de este
periódico. Además, entre un rey no elegido y un presidente
elegido en las urnas, El Mundo reserva la consideración de
“caudillo” para el segundo.
Diario Público
Dicen en portada que “Daniel Ortega también ataca a
España” y lo vuelven a repetir en la página
2: “Los representantes de Nicaragua y Cuba también
critican a España”. No es verdad, nadie atacó
a España, Chávez criticó a Aznar y Daniel Ortega
a Unión Fenosa. Ni Aznar ni esa empresa privada son España.
Uno de sus analistas, Jesús Gómez, escribe: “Lo
último que necesita la izquierda latinoamericana es una dosis
extraordinaria de mesianismo y desprecio por la democracia y sus
formas”. Lo preocupante es que no se refería a los
golpistas de Estado contra Venezuela, sino a su presidente democrático.
El amotinamiento de los países dignos contra golpismos y
abusos procedentes de presidentes y multinacionales españolas
en esta cumbre nos debe hacer reflexionar a todos que ha llegado
la hora de cambiar las relaciones entre la antigua metrópoli
y América Latina. Las expresiones y avances hacia la unidad
latinoamericana deben conllevar el alejamiento de una ex metrópoli
que, con un jefe de Estado no electo que manda callar a los presidentes
democráticos de América Latina y abandona las reuniones
cuando no le gusta lo que oye, demuestra que no ha entendido que
las cosas han cambiado. Si el gobierno de España va a esos
encuentros a representar y defender a las multinacionales y a presidentes
golpistas, este país europeo sobra en las cumbres latinoamericanas.
Cuando un joven se hace adulto e independiente, llega el momento
en su vida en que debe dejar de invitar a sus cumpleaños
y fiestas sociales a aquel compañero del colegio violento
y bestia que le molestaba en el recreo.
América Latina debe elegir entre unidad y soberanía
o metrópoli que le dice que se calle.
[1] Esa fue la expresión utilizada por el teniente coronal
Antonio Tejero dirigida a los diputados en el intento de golpe de
estado del 23 de febrero de 1981.
13-11-07
www.tercaopinion.org |