Cuando los alcaldes meten uña

DEL PEAJE DE KOURI A LAS PILETAS DE CASTAÑEDA

Por: Percy Aquino R.

Ahora que se habla de los alcaldes solidarios que prestan su ayuda a los damnificados del Sur, es oportuno recordar a ciertos personajes políticos que han construido una imagen como impulsores de gestiones relativamente exitosas en cargos públicos, y como benefactores solidarios. Es un buen blindaje para esconder otras facetas que lindan con la estafa, el peculado y el trafico de influencias.

La construcción  de las monumentales piletas de agua en el Parque de la Reserva, para su inscripción en el record Guinness, a un costo millonario, en una ciudad donde en pocos años escaseará el agua, revela no sólo una falta de prioridad en la inversión pública, si no el interés del entorno del Alcalde Luis Castañeda en beneficiar a empresas constructoras. 

El beneficio no es siquiera para el usuario, pues para acceder a las piletas hay que pagar precios diferenciados que llegan hasta los 10 soles. El impacto que la obra pueda tener en el paisaje limeño y en el turismo receptivo no justifica ese derroche. Si en estos aspectos se quisiera alcanzar ese impacto, mejor se habría optado por proyectos que tengan que potenciar los atractivos de Lima colonial, por ejemplo.

Hubiera sido preferible destinar los 13 millones de dólares de las piletas (el costo es mayor sí agregarán lo que ha corrido por cuenta de los auspiciadores) en obras de infraestructura básica en los distritos. ¿En donde está el negocio entonces?, como le preguntó Crousillat en la salita del SIN a Kouri, cuando era alcalde del Callao, en presencia de Vladimiro Montesinos. Ya se sabe que en el caso de CONVIAL el negocio está en el peaje, a todas luces innecesario, o mejor dicho necesario para quienes sacan su comisión. En las piletas, el negocio parece ir por el lado de las ganancias compartidas con la constructora.
Los peajes son un gran negocio por que es plata segura por todo vehículo que seguirá pasando. Lo aprendió Castañeda cuando dirigió la Empresa Municipal de Peajes, EMAPE, y sobre la base de ese “éxito” empezó a construir su imagen de eficiencia. Este perfil lo continuó construyendo como presidente de Essalud, cuando era el Instituto Peruano de Seguridad Social que todavía tenía fondos suficientes.
De su gestión en el IPSS, se conocen denuncias de robo de equipos y negociados en la compra de medicinas, Castañeda extrajo el nombre de Solidaridad, con el cual bautizó una agrupación política que le permitiría ganar la alcaldía limeña, y con ese nombre bautizó los hospitales municipales de Solidaridad, que son una alternativa en atención medica a menor costo, pero con servicios deficientes sobre todo por su infraestructura medica.
De Castañeda se podría hablar más como su responsabilidad en la licitación de controladores de semáforos, sobrevaluados según la Contraloría, o su afición por hacerse el “muertito” para no tratar de temas complicados o contratar a un asesor externo para que hable por él. También se podría hablar de las denuncias de corrupción de sus hombres de confianza, como Menchola, su ex regidor y ahora congresista, que puso a trabajar a la mitad de su familia en el Municipio y no olvidó esos favores para con su amante en el Parlamento.  

Habría que agradecerle, además a Castañeda, que con el arrastre de sus votos en las últimas elecciones municipales, hayan salido electos o reelectos alcaldes distritales cuestionados, como Manolo Castillo en Villa María del Triunfo, ó Miguel Saldaña  en Comas.

Alex Kouri, por sus relaciones con el fujimorismo (del cual era el delfín electoral) y con Montesinos, podría ser un impresentable para todos. Claro que no para Alan García, que no ha ocultado su simpatía con él, ni para el marino Luis Giampietri. Kouri también construyó una imagen de solidario con los recursos de la alcaldía del Callao, única provincia privilegiada en fondos municipales y regionales, con ingresos propios por ser el primer puerto, el primer aeropuerto y albergar zonas industriales.

El que Kouri haya sido regalón o solidario no evita que en el Callao subsistan muchos distritos en extrema pobreza, y que haya permitido desde el municipio provincial y desde la Región, el envenenamiento con plomo en los niños (sino que lo tolere dando alimentos a los infantes o pidiendo que se adecue el currículo escolar porque aprenden más lento).  

Kouri sabe que para tapar eso, Convial y otros “anticuchos”, tiene que salir siempre en la prensa apadrinando eventos o auspiciando festivales de música salsa. El, a diferencia de Castañeda, no tiene inconveniente en dar casi siempre la cara, siguiendo los consejos de su asesor de prensa, Enrique Vidal, también asiduo visitante del SIN, quien hacía alarde de sus relaciones con Montesinos y de sus “mermeladas” como reportero en el Congreso de la República.

Kouri y Castañeda afirman que tienen suficiente colchón electoral para seguir tentando próximos cargos públicos. Sería bueno que la Prensa escarbe más sobre sus “anticuchos” y que los electores no vuelvan a preferir a aparentes bonachones, que en realidad practican malos modales.

20-08-07

www.tercaopinion.org