Dos casos diferentes
EL TERREMOTO Y LAS LECCIONES DEL 70
Por: Gilberto Escudero O.
Sin lugar a dudas, el violento sismo del 15 de agosto es el más violento movimiento sísmico que nuestro país ha sufrido en los últimos 100 años. Su violencia alcanzó los 7.9 grados de la escala de Richter y su duración algo más de dos minutos. Los últimos violentos sismos que registramos datan de los años 1940, 1970 y 1974, y, sólo el terremoto del 70 ocurrido en Huaraz puede ser comparado con éste reciente movimiento telúrico, que ha remecido con inusitada violencia un gran sector de nuestra Patria.
A la gravedad del movimiento sísmico, hay que agregarle la incapacidad de respuesta del Gobierno, ante un hecho tan terrible. Colapsaron las comunicaciones, la compañía de teléfonos se quedó sin servicio, los celulares se silenciaron y había que preguntarse entonces que ocurrió con la comunicación radial, ¿también colapsó?
¿Cómo es que dejaron al Presidente de la República que saliera a la TV, casi dos horas después del terremoto, a decir una serie de absurdos como, por ejemplo, manifestar que gracias a Dios no habían muchos muertos y no mencionar que gran parte del sur del país estaba en escombros? Estos hechos revisten una gravedad sancionable por parte de nuestras autoridades, han dejado al descubierto la incapacidad del EJECUTIVO para encarar situaciones de ésta naturaleza.
Se ha dejado sentir la falta de respuesta inmediata ante el requerimiento de apoyo de poblaciones integras clamando por agua, alimentos, asistencia médica y lo tragicómico por ataúdes para enterrar los cadáveres alineados en las plazas públicas de las extensas zonas afectadas.
En el fatídico terremoto de Huaraz, el gobierno del General Juan Velasco Alvarado, actuó a la velocidad de las circunstancias. Ante la catástrofe, se movilizaron las Fuerzas Armadas con tal rapidez que los pueblos de las zonas afectadas fueron atendidos de inmediato en todas sus necesidades, incluso se llegó a enviar a la zona de desastre un batallón de paracaidistas del Ejercito, que con todo arrojo se lanzaron sobre las zonas afectadas pese a la inmensa polvareda que se había levantado por la violencia del movimiento y por cuya causa perdieron la vida cientos de pobladores de esa región.
También debemos tener presente que Huaraz, se halla a unos 600 kilómetros de Lima, en tanto que la zona afectada actual, como Ica, Nazca, Pisco, Chincha, Cañete, se ubican a más o menos 150 kilómetros de la capital.
Esas tropas evitaron los actos de vandalismo y pillaje que pudieron haberse presentado y supieron guardar el orden para poder entregar la ayuda que les fue proporcionada. El Gobierno de Velasco puso en actividad un organismo especial para que se encargara de todo lo relacionado con las ayudas y la reconstrucción de las zonas afectadas que se llamó ORDEZA.
En tanto que ahora, por razones que debe explicar el Ejecutivo, no se han ejecutado acciones rápidas de socorro y ayuda y el orden no ha podido ser respetado, dando lugar a la aparición de bandas dedicadas al pillaje y la rapiña, y a la desatención de los damnificados de las zonas de desastre que no reciben los apoyos adecuados que la situación amerita.
20-08-07
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