Comentarios del terremoto

EL DÍA DESPUÉS DE ALDO M.

Por: Raul Wiener

El día siguiente después del terremoto corresponde, según Aldo (Suez[1]) M, a las 48 horas después de la desgracia. Porque en la edición del jueves, cuando todos los editoriales se referían al sismo o guardaban respetuoso silencio por los afectados, el chico malcriado de la prensa peruana dedicaba su columna a su obsesión caviar con los dirigentes de izquierda de la universidad en la que él también estuvo, a los que invitaba a leer un discurso de Sarkosy (Francia se fregó con el mayo de 1968; los deberes son antes que los derechos), del que ahora duda que sea de autoría del susodicho.
 
El remezón fue antes de las siete de la noche. Pero el tipo se va antes del periódico. Por eso es que después de ver que su diario, del que nadie le pregunta “¿quién lo financia?”  (porque es natural que los grupos económicos que tan buena relación tuvieron con Fujimori, sean los amos de los medios y que cualquiera que desentone provenga de algún malvado petrodólar), había desentonado en información, pero sobre todo en su director, se apuró a ponerse al día, como también lo hizo Magaly Medina, al día siguiente.
 
¿Y qué escribió el caballerito? Un conjunto de brillantes conclusiones que resumen no sólo su mirada de clase, sino su idea del país donde él vive (que no es el de la mayoría de peruanos): (a) bombardear los acantilados de la Costa Verde, para que no se desprendan piedras sobre las automóviles cuando hay terremotos; (b) liberalizar la colocación de antenas de celulares en los distritos de Lima, para que Telefónica y Claro no nos vuelvan a dejar sin conexión cuando hayan problemas; (c) dejar de construir casas de pobres con adobes y piedras, y aplicar el sistema “dry wall”, (prefabricados) o de madera; (d) instalar sirenas en Lima y Callao (¡) para tsunamis y maretazos; (d) cerrar las pesqueras que colapsaron en Pisco (primera y única referencia a Pisco, cero a Ica, Chincha o Cañete); (e) ordenar disparar a matar a los saqueadores y desesperados que afectan la distribución de ayuda; (f) pasar por encima del SNIP para hacer uso de los fondos de contingencia.  
 
Hoy ha agregado referencias a la concesión de la carretera Pucusana-Ica que como otras privatizaciones (entre ellas las del aeropuerto de Pisco, de los amigos García Miró), atacan los bolsillos de la población aún en tiempos de emergencia, pero no representan ninguna mejora para los usuarios. Pero la desgracia es que el contrato que la protege es del mismo carácter que los de Telefónica y las eléctricas, que han sido horrorosamente ineficientes en el desastre, las mineras (como Casapalca y Shoguang, que violan leyes laborales y humillan a la ministra), Pluspetrol, TGP y otras contaminadoras, contra los que no se puede hacer nada, como no se podrá en el futuro con los que están firmando, en este momento, bajo las mismas perversas reglas (Majaz). 
 
En definitiva para Aldo (Suez) M. el terremoto incomodó a Lima y ahí es donde debemos tomar las medidas más urgentes; los conatos de desorden se arreglan a tiros; la pesca no está entre sus preferencias; y los pobres, por favor, que sean menos burros, y construyan sus casas con otros materiales.
 
[1] Aldo dice que su viaje a Tailandia pagado por Suez Energy, interesada en la privatización de SEDAPAL y en participar del proyecto de gaseoducto al sur, así como participa del que se prepara en Chile para hacer el empalme, es un “viaje empresarial”, o sea que ahora es empresario. ¿De algún tipo de mermelada…?  

20-08-07

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