Lecciones de la catástrofe

MIREMOS DE MANERA DISTINTA EL SUR

Por: Percy Aquino

El sur del país es la zona más expuesta y susceptible de ser afectada por terremotos, olas de frío, los efectos del clima, la carencia de infraestructura, etc. porque continua siendo pobre y fue poco atendida por los gobiernos que se sucedieron en los últimos años.

La costa del sur, incluyendo Ica, Moquegua, Tacna, Arequipa, está próxima a sufrir los efectos de la liberación de energía de la placa de Nazca, pese a esto, no se ejecutan proyectos importantes como la construcción de casas antisísmicas, diseñadas por el Centro de Investigación de la UNI.

La zona centro del sur: Ayacucho, Huancavelica, Andahuaylas, Cusco y Puno, tienen que lidiar con economías semicoloniales y con el lastre de la pobreza, pese  al accionar de programas sociales con alta burocracia, y pese a tener recursos que explotar, como el turismo.

En el sur están los índices más graves en desnutrición infantil, en analfabetismo, de  empleo precario, de agricultura de subsistencia y de ciudadanos que para muchos son de última clase. Tiene lunares de desarrollo como el del Grupo Gloria en Arequipa, o la agroindustria en Ica, ésta última campeona en exportación, gracias a la tecnología y a salarios de hambre de menos de 600 soles por 12 horas de trabajo.

Hay que mencionar también a la Empresa del Gas de Camisea, cuyas tarifas en cuanto a generación eléctrica nunca bajaron para beneficio del Sur, como del resto del país. La explotación del gas de Camisea paga Impuesto a la Renta, del cual sale la mayoría del canon gasífero, pero ese no debería ser el único pago.

Muchas empresas muestran y publicitan la ayuda humanitaria que envían a Ica. Pero no invierten mucho en el Sur, salvo en minería y en energía, que son negocios redondos y son extranjeras. Una de ellas utiliza carbón y diesel para generar electricidad en Ilo, generando también más contaminación. Otra empresa termoeléctrica a gas empezó a operar hace poco en Chilca, al sur de Lima y entre sus mejores planes está el llevarse el gas de Camisea al exterior.

Algunos empresarios peruanos se fijan en el Sur para pedir que no ingrese más contrabando por Tacna o por Puno, ni siquiera para decir que les gustaría hacer empresa en la zona. En otros casos sí les gustaría, pero con beneficios y gollerías tributarias por “invertir en zonas de menor desarrollo o por encima de los 2,500 metros de altura”.  

Sí en nuestras políticas sociales, empresariales y de gobierno, somos tan poco generosos con el Sur peruano, no es de extrañar que los países del Norte consideren a los países del Sur como fuente de recursos naturales que deben regentar. No es un tema que obedezca a consideraciones geográficas; pero si un asunto que va más allá de la equidad y de mejoras de las relaciones comerciales.

Los resultados de las últimas elecciones políticas ratificaron que el Sur votó en contra del continuismo de políticas que lo condenan al olvido. Por tanto, uno de  nuestros nortes debería ser el desarrollo del Sur, no sólo ahora que la catástrofe azota a Ica.
18-08-07

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