Rentabilidad y Competitividad
CUIDENME DE ESTAS PALABRAS
Por: Marco Herrera
Los rankings que “muestran” el crecimiento, rentabilidad y competitividad de las grandes empresas usualmente logran sorprender y decir oh, oh, oh, tres veces oh, a muchos incautos sensibleros dentro de los cuales indudablemente me encuentro.
Y es que la propaganda mediática con la cual somos bombardeados sistemáticamente, ha hecho que asumamos dentro de nuestra información genética que estas palabritas rentabilidad y competitividad son palabras buenas en extremo y desde el ángulo desde el cual se les mire.
Sin embargo estas dos palabras han sido manipuladas y en la actualidad devienen tóxicas por el mal uso al que han sido sometidas. Frente a ellas hay que tener mucho cuidado y mas cuidado aun de aquel que las use cotidianamente.
En mérito a ello podemos ver, por ejemplo, que la rentabilidad de las empresas comercializadoras de energía eléctrica, crece año a año. Según ellas es por que han mejorado sus competencias por encima del promedio. Y por supuesto: ellos, año tras año, “compiten con lo mejor de si mismos y por eso son mejores”. Nos dicen y piden que estemos dispuestos a recorrer la milla adicional y solo así nos identificaremos con la empresa. De ese modo tercerizan la casi totalidad de los servicios de mantenimiento y vía este medio logran que el cholo barato se perennice en esa condición: trabajar 10 horas en promedio, sin existencia de horas extras y percibir en contraposición a ello el sueldo mínimo. Así garantizan que el cholo barato no tenga ni la oportunidad de pensar en desarrollarse y por supuesto sus hijos menos. El círculo vicioso se cierra: los ricos serán más ricos y los pobres serán más pobres.
Pero eso no es todo: “la rentabilidad y competitividad” exige de modo obligatorio enfocarse también en la parte técnica. Faltaba más: no es solo el cholo barato: los insumos y componentes deben también ser baratos al mejor estilo de Elsa Carrera y sus colegios caídos a consecuencia de terremotos menores.
El terremoto del 15 de agosto y la sublimación de las comunicaciones como subproducto tienen que ver con ello. Telefónica del Perú anuncia con bombos y platillos que tiene más de ocho millones de usuarios. Sin embargo y como se ha podido comprobar con el colapso de las comunicaciones este miércoles 15 de agosto, no tiene la cantidad de celdas necesarias para atender las horas pico, las temporadas altas y peor aun contingencias como la presentada este día.
Pero por supuesto, si Telefónica amplia sus centrales su rentabilidad disminuirá, si instala mas celdas en cada estación base su rentabilidad se reducirá; si instala Sistemas de Alimentación Ininterrumpida en cada estación base (UPS en ingles) sus costos se incrementaran, su rentabilidad descenderá y su competitividad se desplomará por que aquí de lo que se trata es de ganar dinero.
Demás esta hablar de las excusas presentadas por la Viceministro de comunicaciones, Cayetana Aljovin quien se ha declarado abiertamente defensora de los intereses de la transnacional y ensayó una tentativa de justificación basada en dos argumentos: Rotura de la fibra óptica y ausencia de energía eléctrica en las estaciones base.
Lo primero no puede existir o en el peor de los casos solo puede ser muy parcial ya que la red de comunicaciones por concepto tiene que ser redundante. O sea, si una línea se corta, la señal tiene que tener obligatoriamente la posibilidad de seguir otras rutas.
Y el hecho de que las estaciones se quedaron sin energía eléctrica simplemente es risible, por que todo el mundo en la actualidad conoce la existencia de los UPS que permiten que los equipos puedan tener como mínimo dos horas de autonomía de trabajo en caso colapse del sistema comercial de energía eléctrica.
Por otro lado, la superposición de llamadas sugerida por un presentador de noticias no es tal, ya que como hemos visto esto es un efecto. Jamás podríamos decir que es la causa del problema.
La causa esta más en la base. Caso contrario haga memoria: ¿puede usted llamar libremente en fechas como el día de la madre, navidad y otras fechas picos? El caso es mas grave si su teléfono móvil es prepago.
Frente a ello hay que reconocer y decirlo públicamente: Lamentablemente la labor de OSIPTEL ha sido en el mejor de los casos muy limitada en cuanto a la supervisión de los temas estrictamente técnicos.
Se ha preguntado usted amable lector ¿que pasaría con nuestro sistema de comunicaciones en caso de guerra externa? Indudablemente este es un tema de importancia estratégica. Y tiene que ver también con el artículo 62° (contratos ley) de la constitución que contrabandeo el inefable de la “honradez, tecnología y trabajo”, y que el de la “frase rimbombante” ofreció cambiar y no lo hizo.
16-08-07
www.tercaopinion.org
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